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martes, 10 de noviembre de 2009

ESCRIBIR VERSOS, por Fely Barrio


Escribir versos

Para ti, mi canción desesperada y un poema
de amor. Escribir veinte sería, pulsar el arpegio
divino, hacer la tramoya perfecta, y en la escena,
sin que lo escrito suene a sacrilegio,
verter en el papel palabras, letras, silabas,
enamorar la música escondida
y en medio de la mar de las ideas,
ser bálsamo si el alma llora herida.
Es, hacer que la razón suene a locura,
desnudando el alma que se entrega
mendigando una pizca de ternura,
al corazón ingrato que partiera.
Amor, no sé decirte que te espero
con infinita angustia, siempre en tránsito
en nuestro mar azul, pero no puedo
navegar otro río que el de Heráclito.
FELY BARRIO

lunes, 9 de noviembre de 2009

'Una página en blanco', por FELY BARRIO

Una página en blanco, se aquieta la vida;
te cincelé con un buril perfecto,
te he amado tanto que aún sangra la herida
y el corazón, entre latidos vive muerto.
Perdida estoy en medio de la nada,
estériles barbechos alimento,
en una noche hostil, sin alborada
rezuma dolor hasta el aliento.
No hay luz, el sol no abre postigos,
llora el llanto y llora el sentimiento
te sueño cada día sin testigos
y solo así no duele el pensamiento.
FELY BARRIO

lunes, 6 de abril de 2009

LA FELICIDAD, por Fely Barrio

[Un cuadro del pintor iraní Iman Maleki]

*
LA FELICIDAD

La felicidad no se vende en tiendas, no tiene definición. En la vida todo es relativo al igual que es relativa la idea que cada uno tiene de la felicidad. Algunas personas la vinculan con el poder, la belleza, la fama, el dinero, una carrera brillante; otros la cifran en conocer mundo. Todas estas situaciones pueden ser integrantes de la felicidad, pero por sí solas no pueden suscitarla.
Buscamos la felicidad tan afanosamente como la ola busca a la playa y tal vez su esencial particular sea la idoneidad, su forma intermitente de aparecer y desaparecer en nuestro camino a lo largo del tiempo vivido. Nos pasamos la vida intentando encontrar la felicidad en cosas grandes, y se encuentra en cosas tan pequeñas que a veces pasa a nuestro lado y no la vemos, no nos damos cuenta que la felicidad está en pequeños momentos vividos en el día a día, pequeños momentos que nos alegran la vida: como leer un libro a la sombra de un árbol escuchando el sonido del mar, oír una sentida canción, ver el sueño tranquilo de tus hijos, jugar con ellos, tomar una taza de café con un amigo/a, una caricia, un beso, una mirada del ser amado, un día de sol, la lluvia, el canto de un pájaro, sentirse en paz y mil pequeñas cosas en las que apenas reparamos, y será más feliz la persona que atesore más momentos felices. Vivir estos momentos es más positivo que correr al abordaje de la felicidad.
La felicidad es una situación en la que la persona aúna materia y espíritu, lo cual llevará a momentos mucho más placenteros si son compartidos con la persona amada, los amigos, la familia. La felicidad no es constante, hay momentos felices e infelices y paladearemos mejor la felicidad mientras más de estos momentos vivamos.
No todos los momentos gratos nos dan la felicidad, del mismo modo que no podemos asegurar que siempre hemos sido felices o infelices. La felicidad la llevamos dentro de nosotros y ser felices depende en parte de nosotros, de la forma de ver la vida, de sentirse en paz con uno mismo, a veces la soledad proporciona momentos de felicidad. Según mi forma de pensar la felicidad verdadera consiste en darte a los demás, poner todo lo que sepamos y podamos para que llegue a todas las personas, pero mientras no se despierten las conciencias y midamos a todos con la misma vara la felicidad será incompleta.

Fely Barrio

miércoles, 11 de febrero de 2009

TRISTE RECUERDO, por Fely Barrio

Triste recuerdo

Enséñame a borrar de mi recuerdo

la ternura de tu mirada azul,

la hondura de tu amor inmenso,

el surco fértil sembrado de luz,

el temblor de tu mano estremecida

tantas noches sin sueño conjugando el amor.

Una mañana triste llegó la despedida

se acrecentó el abismo, se deshojó la flor.

Y pasarán los días, las semanas y años

y manará la fuente y florecerá abril

y yo pavesa rota te seguirá esperando

y pasaré la vida pensando solo en ti.

El espejo roto ya no refleja auroras,

se apagó el rumor de la cantora fuente

en extraño silencio pasan días y horas,

me aferro a tu recuerdo infatigablemente,

voy en pos de una huella de apasionado amor,

sigo soñando un sueño que no ha de volver

no sé si te amaría con toda la razón,

pero sé que a nadie como a ti he de querer.

Fely Barrio

CONFIDENCIAS A UN ÁRBOL, por Fely Barrio


CONFIDENCIAS A UN ÁRBOL

El otoño como un niño vacilante da los primeros pasos. Han mermado los días, el relente se asoma por las noches anunciando su llegada. A María se le hace más largo el paseo por el parque. Siente frío y cansancio, se sienta en una piedra al sol que calienta tímido la tierra y deja volar sus pensamientos. —Pronto los árboles perderán la hoja, las aves emigrarán a climas más calidos, nos visitará la nieve, el frío calará los huesos y no podré salir a pasear.

—Abuela, abuela...
¡Era su nieto! Al oírlo, María no sintió el dolor de los huesos, se levantó rápida y caminó hacia donde venía la voz, lo llamó una y otra vez, miró en todas las direcciones sin verlo. Desanduvo despacio el camino, ahora sí sentía el dolor de los huesos y del alma, pasó la vista anhelante por los alrededores y se sentó desalentada. He oído su voz, repetía, negándose a admitir que su imaginación y los deseos que tenía de escuchar esa voz le habían jugado una mala pasada.

Aunque en invierno no podrá pasear por el bosque las hojas del calendario caerán más deprisa de lo que María quisiera. Pasará el otoño, pasará el invierno con la Navidad, llegará la primavera y vestirá con hojas nuevas a los árboles, retornarán las aves que no queden exhaustas en el camino. ¿Volverá la golondrina que tiene su nido justo encima de la ventana de su alcoba? Y, por el árbol centenario ¿seguirá fluyendo la savia? A ella le parece que cada año tiene menos hojas. Se acerca al árbol y acaricia su tronco con ternura. Hola viejo amigo, llega otro invierno, será duro para los dos y aunque ambos hemos andado mucho camino tú me sobrevivirás y será perfecto, porque tú no notarías mi ausencia, en cambio si te secaras, yo añoraría tu sombra en verano, tu tronco rugoso y cálido, tu esbelta figura a pesar de los años. Envidio el sitio que ocupas, un lugar que te pertenecerá mientras reverdezcan tus hojas, del que no te trasladaran para llevarte a otro desconocido donde no reconocerías la lluvia que te riega, el viento que mueve tus hojas, el sol que te da vida, los juegos y las risas de los niños, el rumor de la fuente, los cantos de los pájaros, ni la mano que roza tu tronco aunque sea torpe como la mía. En cambio a mí me llevarán a un lugar, tal vez bonito, donde me tratarán bien pero no será el lugar donde ha transcurrido mi vida, la lluvia, el sol, la fuente, la luna, los pájaros, no serán los mismos, no estará mi familia a la que cada vez veré menos, seguiré oyendo las voces queridas llamándome y serán fruto de mi imaginación.

¿Te conté que he visto el eclipse de sol? Mi memoria ya flaquea. Lo vi por la tele porque no tenía las gafas especiales necesarias para mirar al sol. Aunque fue un eclipse parcial me causó una impresión extraña ver que oscurecía a medio día.

Muchos días María subía al desván (su rincón mágico como ella le llamaba). Le gustaba ese lugar, recordaba las horas que pasaba allí siendo niña. En el desván cobraban vida todos sus sueños. Había un baúl con disfraces de carnaval y se disfrazaba de mil maneras: de guerrero que luchaba contra las injusticias, de Juana de Arco moderna peleando con la palabra, venía Peter Pan e iba con él al país de Nunca Jamás a derrotar a Garfio, llegaba Bamby con todos sus amigos y todos los personajes de los cuentos, hasta el ratoncito Pérez tenía en el desván los dientes que se les caían a los niños y él recogía cuando les llevaba el regalo. ¡Tenía un montón increíble! Muchas veces subía con su abuela que era la única que la comprendía a pesar de su edad, porque con sus padres no había forma de entenderse y todo porque sus dos hermanos eran unos privilegiados y ella no estaba de acuerdo. Ellos tenían que estudiar, pero ella aprender a coser, a guisar, a hacer las labores, para casarse y ser una mujer de su casa.

—Yo quiero ir a la universidad como mis hermanos, soy una persona como ellos.

—A las mujeres no les hace falta para nada ir a la universidad. Tú aprende a llevar una casa para ser una mujer como Dios manda igual que tu madre y no se hable más.

—No entiendo que por ir a la Universidad no se sea una mujer como Dios manda.

—Yo, la verdad, un hombre que te anule, que tengas que ser un reflejo de lo que él es, lo tiran en un bautizo y no me agacho a cogerlo— pensaba la niña.

—Niña pon la mesa, niña trae agua, ¿no oyes que tu hermano pide sal? Niña, niña, niña...

—Que vaya él por la sal que tiene dos piernas y dos manos como yo.

Voló una torta por el aire que no llegó a su cara porque se agachó rápida.

—Que alto está el desván, parece que le han añadido escaleras—. Cuando llegó arriba suspiró aliviada y se sentó en el rincón de siempre. Un rayo de sol entraba por la ventana, sumiéndola en una dulce soñolencia.

—María, María, abre la ventana que traigo unos cuantos dientes.

—Espera que cojo una banqueta que no llego a la ventana.

—¿Porqué no entras por la puerta?

—Porque vienen todos tus amigos a ayudarme a colocar los dientes, y a Peter Pan le gusta entrar por la ventana.

Llegó la primavera, María volvió a pasear por el bosque. Se acercó al viejo árbol y pasó su mano por el tronco ¿Como estás viejo amigo? Te he añorado mucho. ¡Que rápidos pasan los días! La Navidad ha llegado y ha pasado. No son las Navidades las fiestas que más me gustan, por un lado me producen tristeza porque siempre falta algún ser querido; en cambio vistas desde otro punto se reúne la familia y son días felices en particular para los niños. Tengo que contarte muchas cosas, pero la principal es que he visto a Peter Pan, a todos mis amigos de los cuentos y el ratoncito Pérez ha llevado un montón de dientes al desván.

Fely Barrio

SENTIMIENTOS, por Fely Barrio


SENTIMIENTOS

Hay horas en que nuestro pensamiento se adentra caminando por el mundo de los sueños, puebla los espacios mágicos de esperanzas, remueve lo más hondo de su ser tratando de encontrar respuestas, señales a los enigmas que aún no conocemos. ¿Estamos solos en la inmensidad del universo? ¿De dónde venimos? ¿De qué barro estamos hechos que no somos capaces de detener tanta sangre vertida en el mundo movidos por el ansia de alcanzar dinero y poder?
La mente se debate volando en medio de la nada con las alas de la imaginación, las únicas que no pueden cortarnos, ni poner fronteras. Llena los espacios de ilusión, de fe en la raza humana.
La navidad se acerca, en el lienzo azul deja escrita esta petición a los Magos de Oriente: PAZ PARA EL MUNDO Y SENTIDO COMÚN PARA LAS GENTES.

Fely Barrio
(Diciembre, 2008)

lunes, 2 de febrero de 2009

'ODA AL LIBRO', por Fely Barrio


ODA AL LIBRO

Óleo bendito extraído de la idea,
cincel modelador, maná del alma,
escala de armonías, que desgrana
alfabetos vivos y rezuma néctar.

Fuente que vida das a un vasto río,
risa y llanto tu surco amamanta,
hilo feraz, con vivencias urdido
tu caudal en sapiencias derrama.

Un serpigo quedó en mi mente
marcado con el hierro de tu enseña;
roja huella, raíz transparente
de amor universal hacia la tierra,
amor de continente a continente.

Eres libro, el abono que estercola
los ubérrimos campos verdecidos,
inmenso mar, hirviente de olas,
fertilizando páramos sombríos.

Del vasto cerebro manantial
discurriendo en surcos de letras;
campiña, labrantío de ciencias
germinando ficción o verdad.

Sol, sombra, lluvia, luz, guía,
cordillera, tamiz de sentimientos,
amigo fiel, siempre en silencio,
eres libro: el aroma de la vida.

Te llevo tatuado en la memoria,
das al mundo tan preclara gloria
que yo, novel poeta, si no fuera
una aprendiz de ave cantora,
un talar tan hermoso te diera,
que envidiarían el iris y la flora.
Incrustarse, en la savia de la sílaba
de tu caudal sereno; clara fuente,
pasar por cada página, vivirla
y leer, leer, leer, eternamente.
Fely Barrio

viernes, 12 de diciembre de 2008

PESAR, por Fely Barrio


PESAR

A la sombra de un dios que me ha olvidado,
huérfana vive mi alma en desvarío,
infinidad de amar torrente desbordado.
Mi sentir errante navega por un río
en hégira continua preñada de quebranto.
Un alud frío removió mi universo
grávido de tristeza, encadenando llanto
en mares de locura con oleaje inverso.
Luna llena alumbrando desconsuelo,
desiertos que se alargan como mundos,
agua salobre que se abraza al cielo
envuelta en el silencio más profundo.
Tu aliento transita por mi lado,
en el hielo brotó la primavera.
Sabor de besos mil veces añorados,
claridad en mis mares sin riberas.

Fely Barrio

ILUSIÓN ROTA, por Fely Barrio



ILUSIÓN ROTA

La luna redonda alumbraba la senda dibujando fantasmas.
La luna me fascinaba, los altos árboles impedían verla y la miraba embelesada reflejada en un charco helado. Tenía una muñeca, yo nunca había tenido una muñeca, la luna me invitaba a cogerla.
—Coge la muñeca, rompe el hielo, es fácil— decía con una sonrisa.
Deseaba la muñeca pero no podía moverme. La luna seguía ofreciéndomela.
Rompí el hielo, el agua estaba sucia, no había muñeca y no veía la luna. Rompí a llorar desconsolada. Subí a la cama y traté de seguir durmiendo.

Fely Barrio