lunes 30 de noviembre de 2009

'Juanito el mosca', por PABLO BARRIO

JUANITO EL MOSCA
Por Pablo Barrio García


Sus padres le habían preguntado qué era lo que quería que le regalasen por su cumpleaños.

--Me da lo mismo porque lo que yo quiero nadie me lo puede dar, les contestó.

Porque lo que realmente quería Juanito era volar. Volar él solo con su cuerpo, como un insecto por ejemplo, no en un avión, no.

Pero aquella noche, dormido, se le apareció un genio que le dijo que le pidiese un solo deseo y le sería concedido. Juanito no lo dudó:

--Quiero volar con mi propio cuerpo. Pero solo unas horas ¡eh! Y luego volver a ser el niño de siempre.

--Bueno, rezongó el genio, son dos deseos pero soy generoso y diré que es solo uno. Prepárate que cuando diga las palabras mágicas, te convertirás en una mosca. Niño querer volar y mosca ser.

Juanito notó que su cuerpo se empequeñecía rápidamente. La metamorfosis se estaba produciendo. A los pocos segundos se vio convertido en mosca y posado en el embozo de su sábana.

Y empezó a volar sin ningún temor. Salió por la ventana y sintió la brisa del viento sobre su rostro de mosca. Pero notaba que, aún sin él quererlo, la luz le atraía. A lo lejos divisó una luz resplandeciente hacia donde dirigió su vuelo. Empezaba a tener hambre ya que, pensó, las moscas también tienen que comer.

Aquel resplandor era una hoguera. Ahora lo comprendió todo. Era la noche de San Juan. Alrededor de la misma había mucha gente. Varias moscas estaban merodeando por allí, libando de los manjares que las ropas de aquellos hombres les proporcionaban. Juanito, el mosca, se posó en la camisa de un niño, donde la suciedad de la misma le proporcionó la comida que estaba necesitando. A aquel niño mugriento no le importaba que las moscas se posaran también en su cara.

De pronto uno de aquellos hombres se levantó y se puso a bailar mientras otro cantaba con voz aguardentosa y los demás batían palmas. Tuvo que volver a volar porque el niño empezó a dar palmas también.

Decidió volver a gozar del placer de volar mientras volvía de regreso a su casa.

Le despertó la voz cariñosa de su mamá diciéndole:

--Felicidades, hijo mío. Ya eres todo un hombrecito. Hoy cumples diez años.

Juanito no contestó. No se le había borrado el sueño que había tenido, por lo que, recordando a aquel niño mugriento y harapiento al cual que no molestaban las moscas, atrajo hacia sí a su mamá y los dos se fundieron en un fuerte abrazo.

(Breve extracto del cuento “Juanito logra su deseo”)

'Vértigo', por ELENA ROBLES CASTAÑÓN



VÉRTIGO
El rápido tic tac de las horas
La luz renovada de la luna,
La melodía de colores en el espejo del sol,
La pasión en tus ojos,
La celeridad de mi corazón bombeando sangre
Una y otra vez.


Tantos pensamientos desordenados volando a través
Del espacio de mi mente.
Ese vértigo de vida, ese vértigo de muerte
Esa lucha cada día al borde del abismo,
A donde todo va indefectiblemente.
La náusea que provocan 1000 imágenes por segundo
Reflejándose en mi lente, acumulando datos de forma continua.
Las ciudades interminables,
Los sonidos estridentes,
La sinfonía del silencio,
La lentitud del sufrimiento,
Los cementerios de vida, los cementerios de muerte.

ELENA ROBLES CASTAÑÓN

¿Poema?
Agua
Sucio, tierra,
Ilusión.
Todo, vacío, nada.
Camino
Piedras, vacas
Tragedia, dolor.
Todo, vacío, nada.
Llueve
Sol, sombra
Amor, odio
Adiós.
Todo, vacío, nada.
Días, noches
Estrellas
Ambición, naturaleza
Muerte.
Todo, vacío, nada.
Miedo
Poeta, disfraz,
Tacto, migajas, sabiduría
Placidez.
Todo, vacío, nada.

NELY GARCÍA

jueves 12 de noviembre de 2009

CAMBIO SUSTANCIAL, por Pablo Barrio García

CAMBIO SUSTANCIAL

Por Pablo Barrio García

Estaba pasando unos días en aquel pueblecito apartado de la civilización en casa de un amigo, tratando de sosegar mi angustia y mi decaído estado de ánimo, afectado sin duda por tanto lío como tenía en la cabeza. Pero aquel día en que decidí madrugar y salir al campo no se me olvidará fácilmente.

La vegetación era exuberante. Daba gusto sentir el rocío de la mañana en el rostro, mientras notabas que te invadía aquella sensación de bienestar tan agradable contemplando aquel paisaje.

Durante mi paseo, a lo lejos divisé un hombre, a quien me acerqué con el único objetivo de entablar una conversación. Pero aquel hombre, que por su aspecto exterior podía confundírsele con un pastor, resultó que tenía una amplia cultura y una charla de lo más amena, a través de la cual pude intuir que era plenamente feliz en medio de aquella espléndida naturaleza. Me dijo que había vivido en la ciudad pero que se había alejado de ella porque comprendió, durante unas vacaciones en aquel medio rural, que lo que realmente buscaba no lo podría encontrar nunca en una gran urbe. Y me confesó que lo que realmente le interesaba era la paz y el sosiego que se respiraba en aquel lugar, por lo que decidió dejarlo todo y vivir en plena naturaleza.

Yo le escuchaba atentamente y comprendí sus fundamentos, mientras me preguntaba si no estaba ante un caso muy parecido al mío. Porque mi caso era similar. Mi vida en la ciudad estaba llena de problemas que no conseguía descifrar, ni mucho menos resolver adecuadamente.

Entonces fue cuando lo decidí. No merece la pena, me dije, amargarte, si existe otra forma de vida diferente y que puede hacerte feliz. Después de la conversación con aquel desconocido cambió totalmente mi vida.

Actualmente llevo viviendo un tiempo en esta especie de paraíso y he de confesar que no he vuelto a tener tantos negros nubarrones dentro de mi cabeza como los que tenía cuando tuve la charla intrascendente con aquel hombre que parecía un pastor y que hoy es un gran amigo mío.

Bien sé que la plena felicidad no existe, pero lo que ahora siento puedo afirmar que es, según mi parecer, lo más cercano a ella.

miércoles 11 de noviembre de 2009

OTOÑO YA TARDÍO, por Nely García


Otoño ya tardío

Otoño ya tardío
Con las hojas a punto de caer,
Anuncian la muerte del estío,
El miedo de perder alguna hoja
A la rama la invade el aire frío.
Aún sabiendo lo efímero de vida,
Se niega al comienzo de otra herida,
Que hiele el corazón el crudo invierno
Y no pueda enfrentarse a la deriva.
¡Que triste sentimiento!
Al mirar lo débil de lo humano,
Aunque sabe el final de toda cosa,
Cree que lo suyo está lejano.

NELY GARCÍA

martes 10 de noviembre de 2009

ESCRIBIR VERSOS, por Fely Barrio


Escribir versos

Para ti, mi canción desesperada y un poema
de amor. Escribir veinte sería, pulsar el arpegio
divino, hacer la tramoya perfecta, y en la escena,
sin que lo escrito suene a sacrilegio,
verter en el papel palabras, letras, silabas,
enamorar la música escondida
y en medio de la mar de las ideas,
ser bálsamo si el alma llora herida.
Es, hacer que la razón suene a locura,
desnudando el alma que se entrega
mendigando una pizca de ternura,
al corazón ingrato que partiera.
Amor, no sé decirte que te espero
con infinita angustia, siempre en tránsito
en nuestro mar azul, pero no puedo
navegar otro río que el de Heráclito.
FELY BARRIO

TRISTEZA, por Elena Robles Castañón



TRISTEZA
Melancolía amiga mía
te apoderas de mi esencia, bebes mis fluidos,
Y sales a mis ojos, derramándome,
Rodeándome, como el agua de mis sueños
Ese agua limpia y pura
Esa agua temida y oscura
La que me sumerge
La que me asfixia y a la vez
Me da la vida
Llueve en mis pensamientos y se me
Humedece el cuerpo
Fuente de vida
Mar de conflictos internos
Nadando entre la espuma y el viento
Renazco entre las olas de mis miedos
ELENA ROBLES CASTAÑÓN

lunes 9 de noviembre de 2009

En siete versos, por MARÍA GLORIA LOMBANA


La vida sola no avanza
si nosotros no empujamos,
unas veces con fuerza inusitada
otras con inercia insultante y solapada,
pero siempre seremos impulsores
activos o pasivos,
porque somos homo sapiens, ¿o no?
MARÍA GLORIA LOMBANA

'Sensaciones', por OLVIDO ARGÜELLO GARCÍA

SENSACIONES

Partiendo de la nada, nací de un fruto
marchito, ¡hojas y lodo!
Paso a paso, crecí en un mundo
maldito, ¡desilusión sin fondo!
Vida de tristezas y penas
unas veces mías y otras ajenas
de barro están hechos mis pies
mis manos llevan cadenas.
De lágrimas sangre y sudor
alimentamos la tierra,
tierra que nos servirá
de olvido, de tumba eterna.
Partiendo de la nada, morí de un fruto
marchito, ¡barro y polvo!
Paso a paso, salí de un mundo
maldito, ¡esclavitud y lloro!
OLVIDO ARGÜELLO GARCÍA

'Nostalgia', por OLVIDO ARGÜELLO GARCÍA



NOSTALGIA
!Ay, si yo volara!
campos de mi niñez
flores de mi esperanza.
Creció el junco, creció el niño
murió la ilusión falsa.
Lejos estoy de mi tierra
lejos estoy de mi alma
partió mi juventud
quedó mi niñez intacta.
¡Oh, tierra de mi niñez!
¡Oh, mis montañas nevadas,
blancas como la luna
pasos de almas cansadas!
¡Ay, si yo volara!
Volvería a mi niñez
y que nadie me llamara.
Me dejarán mi ilusion
me llenarán de esperanzas.
Sería mas dulce la soledad
de mi corazón y mi alma.
¡Ay, si yo volara!
Sería como las aves
aunque ya no soñara.
¡Ay, si yo cantara!
OLVIDO ARGÜELLO GARCÍA

'Una página en blanco', por FELY BARRIO

Una página en blanco, se aquieta la vida;
te cincelé con un buril perfecto,
te he amado tanto que aún sangra la herida
y el corazón, entre latidos vive muerto.
Perdida estoy en medio de la nada,
estériles barbechos alimento,
en una noche hostil, sin alborada
rezuma dolor hasta el aliento.
No hay luz, el sol no abre postigos,
llora el llanto y llora el sentimiento
te sueño cada día sin testigos
y solo así no duele el pensamiento.
FELY BARRIO

viernes 30 de octubre de 2009

El Taller y el Centro del Libro de León

Entra en esta nueva web del Ayuntamiento de León (haz click en la imagen)

Este fin de semana empezaremos a colgar algunos de los trabajos que hemos ido haciendo en esta segunda edición del Taller, que comenzó el pasado 27 de octubre.
Hoy sacan la noticia del taller en la nueva web Centro del Libro de León.

Por cierto, el Taller de Escritura Creativa se imparte este año de nuevo en el Centro Cívico La Asunción.
Los MARTES y JUEVES, de 11 a 12.30 horas.
Y este curso somos unos 16, nada más y nada menos.

jueves 24 de septiembre de 2009

Parece que tendremos un nuevo Taller este año...



... Desde finales de octubre de 2009 hasta mayo de 2010.
Sí, queridos amigos y amigas, os mantendré informados/as.
De momento, he abierto un nuevo blog, titulado POESÍA DE LA EXPERIENCIA, para seguir aprendiendo, publicando y andando por el ciberespacio, que cada día surgen posibilidades hasta ahora desconocidas de comunicación, y nuevos formatos. Y HAY QUE SER MODERNOS!
Lo ideal sería que, este año, vosotros mismos pudiérais publicar textos e imágenes en este o en el otro blog, a ver a cual le cogemos más cariño, y a ver si logran mantenerse los dos.
Un abrazo grande a todos y a todas de
Eloísa Otero

miércoles 27 de mayo de 2009

'PEQUEÑOS PLACERES', un nuevo cuadro de Nely García


Nely García nos envía esta fotografía del último cuadro que ha pintado.
Se titula 'Pequeños placeres'
(óleo sobre lienzo 92x73).

'DE LEJOS LLEGA UNA NANA', por María Gloria Lombana


DE LEJOS LLEGA UNA NANA
León, 19 Mayo 2009.
Sin olvidar las raíces.
María

Cuando la luna sale
y las estrellas brillan
mi niño va a dormirse
sólo en su cuna.

Pero todas las noches
alguien le canta
una nana que llega
de la distancia.
-- Duerme, pequeño, duerme,
sueña que sueña,
con las palomas blancas,
que son pureza.

Con los barcos que surcan
los grandes mares,
rumbo a lejanas tierras
de palmas reales.

Con un verde caimán
que está dormido
en playas transparentes
de arena fina.

Con un bello paseo
cerca del mar
al que alumbra en la noche
un faro real.

Cuando pase algún tiempo
tú irás allí
a encontrar tu pasado
y tu raíz.

La voz se va alejando,
el niño duerme,
soñando que mañana
la nana vuelve.

Fin

lunes 6 de abril de 2009

LA FELICIDAD, por Fely Barrio

[Un cuadro del pintor iraní Iman Maleki]

*
LA FELICIDAD

La felicidad no se vende en tiendas, no tiene definición. En la vida todo es relativo al igual que es relativa la idea que cada uno tiene de la felicidad. Algunas personas la vinculan con el poder, la belleza, la fama, el dinero, una carrera brillante; otros la cifran en conocer mundo. Todas estas situaciones pueden ser integrantes de la felicidad, pero por sí solas no pueden suscitarla.
Buscamos la felicidad tan afanosamente como la ola busca a la playa y tal vez su esencial particular sea la idoneidad, su forma intermitente de aparecer y desaparecer en nuestro camino a lo largo del tiempo vivido. Nos pasamos la vida intentando encontrar la felicidad en cosas grandes, y se encuentra en cosas tan pequeñas que a veces pasa a nuestro lado y no la vemos, no nos damos cuenta que la felicidad está en pequeños momentos vividos en el día a día, pequeños momentos que nos alegran la vida: como leer un libro a la sombra de un árbol escuchando el sonido del mar, oír una sentida canción, ver el sueño tranquilo de tus hijos, jugar con ellos, tomar una taza de café con un amigo/a, una caricia, un beso, una mirada del ser amado, un día de sol, la lluvia, el canto de un pájaro, sentirse en paz y mil pequeñas cosas en las que apenas reparamos, y será más feliz la persona que atesore más momentos felices. Vivir estos momentos es más positivo que correr al abordaje de la felicidad.
La felicidad es una situación en la que la persona aúna materia y espíritu, lo cual llevará a momentos mucho más placenteros si son compartidos con la persona amada, los amigos, la familia. La felicidad no es constante, hay momentos felices e infelices y paladearemos mejor la felicidad mientras más de estos momentos vivamos.
No todos los momentos gratos nos dan la felicidad, del mismo modo que no podemos asegurar que siempre hemos sido felices o infelices. La felicidad la llevamos dentro de nosotros y ser felices depende en parte de nosotros, de la forma de ver la vida, de sentirse en paz con uno mismo, a veces la soledad proporciona momentos de felicidad. Según mi forma de pensar la felicidad verdadera consiste en darte a los demás, poner todo lo que sepamos y podamos para que llegue a todas las personas, pero mientras no se despierten las conciencias y midamos a todos con la misma vara la felicidad será incompleta.

Fely Barrio

LIBERTAD E IGUALDAD, por Olvido Argüello


LIBERTAD

Soy una mujer, que tengo 58 años, y llevo desde que tengo uso de razon luchando por la libertad y la igualdad de la mujer. Pero ¡ojo! yo no entiendo la libertad ni la igualdad como la entienden los políticos, la justicia, las feministas, ni muchos hombres ni muchas mujeres. Porque todo esto que ellos dicen, no sirve de nada.
Si una mujer, para ser igual que un hombre, hace las mismas tonterías que él o se comporta como él, eso no es ni libertad ni igualdad, eso es ser exclavo de todo lo que enseña el sistema político y religioso. Para ser tú libre no puedes apresar al otro. Para ser tú igual, no puedes comportarte como el otro se porta contigo.
Ni la libertad ni la igualdad han existido, existen o existirán, mientras el mundo esté regido, como siempre, por los mismos intereses de los poderosos sobre el pueblo llano; por eso es por lo que han dado el poder al hombre sobre la mujer, así, aunque el hombre sea esclavo de los mandatarios, al poder mandar, regir y maltratar a la mujer, se sentirá superior y no malgastará su energía y su inteligencia en ir en contra de los poderosos. Por lo tanto, para mí la libertad y la igualdad son lo que yo, en particular, hago con ellas, y es el poder pensar, actuar, hablar y llorar con libertad.
Olvido
(8 de marzo 2009)

LA FELICIDAD, por Mártin Félix


LA FELICIDAD

León, 20 de Marzo 2009

"Felicidad", inefable y hermosa palabra, y sublime concepto. ¿Quién no la busca y persigue durante toda su vida? ¿ Quién siente haberla encontrado, sino en un chispazo que se diluye con la brevedad del rayo, aunque nos ilumine el alma y nos haga vibrar por un instante?

Felicidad, nada en la vida tan perseguido por todos y tal difícil de alcanzar, y más aún de retener. Nada tan buscado por tantos y tan diferentes caminos: el de las riquezas, el del Poder, el de los placeres, y tantos y tantos otros. Todos equivocados, infructuosos. Alguien ha dicho que el camino a la Felicidad es el de no buscarla para uno mismo sino para quienes nos rodean.

"—Si quieres ser feliz, como dices,
a quienes te rodean haz felices".

¿No será el Amor, en su más amplia acepción, el único camino que conduce a la Felicidad?. Tal vez el Amor y la solidaridad. Pero dejamos que cientos de millones de seres humanos, en este mundo "civilizado" clamen amor y solidaridad en la más absoluta carencia, ya no de Felicidad, sino de lo más básico y simple como son los alimentos, el agua, las medicinas... Cientos de millones de seres humanos que quizás sólo sean "felices" en el instante mismo de su muerte, la que aceptarán como la liberación.

"La felicidad no consiste en tener lo que se quiere,
sino en querer lo que se tiene".

También esto se ha dicho ya, pero ¿y quienes no tienen nada? Tantos y tantos millones en el mundo que mueren de inanición, de enfermedad, sin medicamentos, de abandono o de tortura.

Tal vez la mayoría de nosotros seríamos algo más felices, simplemente con que miráramos un poco más a los que menos tienen, y valoráramos más lo que tenemos y menos lo que nos falta.

De todas maneras, para mí, que la felicidad plena es una utopía; es como el señuelo para los galgos en carrera: por más que se esfuercen nunca lo alcanzarán.

¿No será que la sabia Naturaleza utiliza la Felicidad como señuelo inalcanzable para que nos esforcemos en buscar el verdadero camino, el camino de las virtudes (el Amor, y la Solidaridad), que tanta falta nos hacen?

MARTÍN FÉLIX

'LA FELICIDAD OCULTA', por Olvido Argüello García

[Los Barruecos, Museo Vostell. Malpartida (Cáceres). Fotografía de E. Otero]

*
LA FELICIDAD OCULTA

Voy buscando un amor
es imposible encontrarlo
puesto que somos humanos
y no nos damos calor.

Andamos sin rumbo fijo,
nacemos sin un camino,
vivimos sin una vereda,
y morimos sin fe en el mundo.

Tenemos muchas preguntas
nos molestamos por todo
vivimos con una mentira
como en un pozo sin fondo.

Todo a nuestro alrededor
es soledad manifiesta
un eterno vacío oculto
nos abraza y nos rodea.

Nada podemos hacer
si miramos siempre a la luna,
nada debemos decir
si nos comemos la vida.

Cómo encontrar felicidad,
cómo poseer esperanza,
si no encontramos la luz
y nos maltratan el alma.
OLVIDO ARGÜELLO

domingo 1 de marzo de 2009

CONCURSO: Escribe una página de una novela de LORENZO SILVA

PARTICIPA | Hasta el 15 de marzo

Escribe la página 237 de la novela de Lorenzo Silva, 'El Blog del Inquisidor'

  • El texto ganador se publicará en (haz click:) elmundo.es

jueves 26 de febrero de 2009

Un cuadro de JULIEN DUPRÉ en un mail de María Gloria Lombana


"Un cuadro de JULIEN DUPRÉ, pintor francés del siglo XIX, quien supo como ningún otro recrear en el lienzo la vida de los humanos y animales en el campo"

*
LA SIEGA
por María Gloria Lombana
Miami, 11 febrero 2009
Ante los cuadros de un gran pintor

Y cuando el grano del trigo se separa,
cuando quedan en las eras las gavillas alineadas,
mientras los rayos del sol queman su espalda,
es cuando todo convive, la risa, el amor y hasta las lágrimas.

Esos segadores que reflejan los cuadros,
esos campos amarillos que desgranan,
esos jóvenes escondidos tras montones de paja,
y esos amores que duran mientras la siega avanza.

PESARES, por Olvido Argüello García


PESARES
Por las mañanas, solo se ven dudas
de una vida sin sentido y poco
duradera.
Somos una penumbra de vacilaciones
e incertidumbres, muy poco sólidas.
Solo los valientes se pueden emplear
en la lucha de los tontos.
Los más idiotas estan en las alturas
ahogando las decisiones de los más
audaces.
El sol por las mañanas llora de soledad,
y por la noche se esconde como si fuera
un cautivo.
Todo es una efimera ilusión, una sorda
villanía sin una sola pasión.
La verdadera entidad nace de una
costumbre, malcría la vanidad
deshace la realidad, maldice y
crepita la lumbre.

lunes 23 de febrero de 2009

Un pequeño reportaje en EL MUNDO de LEÓN


[Publicado el 17 de febrero de 2007]

miércoles 18 de febrero de 2009

SOLO SUEÑO / Del PEQUEÑO LIBRO de Martín Félix (1)


SOLO SUEÑO


Estoy cansado de ayer,
de anteayer, hoy y mañana,
embriagado de desgana
y harto de sabor a hiel.

Del desaliento poseso,
veo estrechárseme el camino
al que me empuja el destino
y soy cada día más preso.

Monte al que soñé subir
inalcanzable hoy lo veo,
y escalarle ya no creo
sin que acabe mi vivir.

Más del desmayo a pesar,
voy mi camino soñando,
y en mis sueños voy penando
por no poderlo alcanzar.

¡Oh, crueldad del destino!,
¿por qué es tan iluso el sueño,
tan atrevido el empeño,
y tan incierto el camino?

Si es tan incierto el camino,
y es tan engañoso el sueño,
es estúpido el empeño que
haya de frustrar el sino.

Mi sueño alma es de mi vida,
mi vida, horror de mi sueño,
y el cruel destino, mi dueño,
de mis sueños homicida.

Cruel destino, cruel dueño,
dale vida a quien la quiera,
que toda vida es quimera.
¡A mí dame sólo sueño!

Martín Félix

jueves 12 de febrero de 2009

MIRADA EN EL ESPEJO, por Nely García


[Nely nos ha enviado esta fotografía
del último cuadro que ha pintado hasta ahora]

~

Mirada en el espejo

Estoy viendo a una joven en París con su familia.
A su vida le faltaba algo. De pronto, descubrió el arte y la deslumbró y apasionó con fuerza inesperada. Logró un cierto reconocimiento, pero aún no se sentía completa.
Sus ojos tropezaron con el título de una obra literaria -TOUT-LE LIVRE DES POSSIBILITÉS-. Aparcó la pintura, para investigar sobre el significado de la vida.
Pasaron los años. Se mira en el espejo, y ve a una mujer mayor, introduce la vista en su interior y piensa: sigo siendo igual de ignorante, y sin embargo... –no soy la misma—.
Me siento feliz haciendo lo que me gusta, que es expresar mis sentimientos, por medio de la pintura y la literatura, y siento amor por la vida.
Creo que tengo todo lo que necesito.

Nely García

miércoles 11 de febrero de 2009

... Y LOS SUEÑOS, SUEÑOS SON, por María Gloria Lombana


... Y LOS SUEÑOS, SUEÑOS SON

León, 13 de noviembre de 2007 (martes)
Para ese amigo que sueña con su vida futura.
María
Te imagino, escribiendo febrilmente,
mientras rompes prejuicios y cadenas,
construyendo tu vida de futuro,
alejado de gritos y peleas.

Para esconder la soledad de los afectos,
te aferras al amparo del amigo,
suples la frustración de tu pasado,
soñando con la mujer que tanto anhelas.

He viajado contigo y con tus sueños,
conocí a tus amigos inventados,
me emocioné con tus ideas solidarias,
compartiendo la vida que has creado.

Por todo lo que he dicho y lo que callo,
debes saber que tus libros me han gustado,
un consejo he de darte, amigo mío,
¡no dejes de escribir!, ¡sigue soñando!.
María

TIEMPO ESTIVAL, por Nely García

[Un óleo de Nely García]

Tiempo estival


Tiempo estival caluroso, nostálgico, incierto,
recuerdos añorados del pasado consciente,
vivencias idealizadas con miradas al presente,
con risas entusiastas del mundo adolescente,
y me pregunto: es cierto?
o es la rueda que gira perdiéndose en el tiempo.

Cuando el humo se aleja se disuelve en el aire,
cuando el fuego se apaga siempre queda el rescoldo,
y otra chispa lo enciende
con nuevas alboradas y un recuerdo que hiere,
se repiten vivencias, ilusiones, anhelos,
de lejos lo estoy viendo,
y me voy apartando,
y nuevos ramilletes de claveles y flores,
realizan su momento.

Y afloran reflejos de veranos inciertos,
de niña que soñaba con amores y besos,
de descubrir el mundo, de volar como el viento,
acaso lo he soñado? acaso ha sido cierto?
una niebla me envuelve, pues soñados o ciertos
pertenecen al pasado ya tan lejos... tan lejos.....

N. G.

EJERCICIO: Completar un relato de Juan José Millás... por María Gloria Lombana

Regresaba en mi coche, después de dejar a mis amigas en sus casas, conecté la radio, una voz de mujer estaba contando su historia, se notaba triste, cansada, como si la vida hubiera terminado para ella. Decía:
—... la encontré, estaba delgada, casi transparente, tenía las ropas sucias, solo sus grandes ojos verdes despedían una tenue sonrisa, nada dijo, nada pidió, pero no podía dejarla allí, y más sabiendo que fui la causante de aquél deterioro... La abracé con ternura y la llevé a mi casa, se la presenté a mi esposo, le expliqué queu era una amiga que me necesitaba, él no dijo nada... (hizo una larga pausa, mi curiosidad crecía).... la cuidé, sí, la cuidé con el amor, me dedique a ella, ya no importaba nada, estaba ahí cerca de mí, me necesitaba, la amaba, siempre la amé, pero no fui capaz de luchar contra los prejuicios de la sociedad y me escondí detrás de un matrimonio convencional... por eso, un día, después de algunos meses decidí cambiar mi vida, busqué un trabajo, alquilé un apartamento, viví mi propia vida, junto a ella... hoy recogí sus cenizas... las llevaré al cementerio... en mi casa siempre habrá una rosa... de distintos colores.... como era ella...
Se calló, no dijo nada más. Era suficiente. La vida le dio una oportunidad, ella supo aprovecharla.
No sé por que relacioné esta historia con el relato de Juan José Millás que leímos en la tertulia de Escritura Narrativa, y pensé: ¿por qué no?
María

— — — — —
NOTA:
En ejercicio consistía en trabajar sobre este pequeño Articuento
de Juan José Millás, y completar la historia,
contando lo que podía haber sucedido en medio:

Escribir [I]
Hace poco, un oyente telefoneó a un programa de radio y contó que su matrimonio había empezado a naufragar el día en el que su mujer llevó a casa a una amiga anoréxica.
—¿Qué sucedió? —preguntó la locutora.
—No se lo puedo decir porque a mi esposa le gustaba mucho la radio y quizá me esté oyendo. La cuestión es que las cosas se empezaron a complicar y ahora vivimos separados.
La audiencia, a juzgar por las llamadas posteriores, se quedó muy intrigada y yo pensé que aquel hombre nos había dado una lección perfecta de cómo comenzar un relato. Las situaciones de partida son así de gratuitas, así de normales también. Y cuando digo normal no pierdo de vista desde luego el grado profundo de anormalidad que subyace en la vida cotidiana, aunque hayamos desarrollado mecanismos para no percibirla. El acierto de este hombre consistió en contar algo que estaba en la frontera de lo vulgar y lo extraño. Parece que estoy viendo la escena:
—Mira, Javier, ésta es mi amiga Rosa que como puedes ver es anoréxica y ha venido a pasar unos días con nosotros. Dormirá en el sofá cama del cuarto de estar.
—Encantado.
No es difícil imaginarse a los tres en el tresillo, viendo la tele. Rosa, muy delgada, permanece entre los dos, sin probar los aperitivos que la mujer de Javier ha puesto sobre la mesa. Javier está un poco violento, pero al mismo tiempo orgulloso de que su esposa intente ayudar a una amiga. Él mismo, sin darse cuenta, ha empezado a urdir algunos modos de obligarla a comer. Una situación normal, de gente normal: se respira una atmósfera de clase media absolutamente familiar. Javier, seguramente, es funcionario. A los tres meses, sin embargo, Javier vive solo en un apartamento y se dedica a telefonear a las emisoras de radio para contar que su matrimonio ha fracasado. Ahora estamos ya frente a una historia de terror. Sólo hay que escribir lo que ha sucedido en medio. A ver quién se anima.
———
* JUAN JOSÉ MILLÁS. (Articuentos. Alba Ed. Barcelona, 2000)


POBRES POR TONTOS, por Martín Félix


POBRES POR TONTOS
(Una versión leonesa
del cuento 'Los tres deseos')


Hace ya muchos años, en la montaña leonesa y en zona de pastoreo, vivía un matrimonio de ancianos, tan pobres, que sólo tenían como medio de subsistencia una sola cabra, y vivían en una cabaña con las paredes de adobe y el techo de paja.
Tino y Tana, que así se llamaban —pues hasta en el nombre eran pobres—, contaban a los pastores que por allí se acercaban apacentando las ovejas que ellos siempre habían sido tan pobres porque no habían tenido suerte en la vida, pero sobre todo por ser tontos, o mejor dicho, porque lo habían sido de jóvenes, ya que habiendo tenido la fortuna al alcance de su mano, no supieron cogerla.
—¿Cómo fue eso?— les preguntó uno de los pastores que apacentaba sus ovejas cerca de donde ellos tenían su morada.
—Pues sí— dijo Tino, el pastor de una sola cabra —, tuvimos la fortuna al alcance de la mano, y por esta tonta la dejamos escapar.
—Por ti— dijo la anciana Tana a su marido. —Tú tuviste la culpa. Si tú no te hubieras metido habría sido mejor.
—Bueno— dijo el pastor de las ovejas, intrigado de curiosidad. —¿Podéis contarme de una vez cuál fue la historia?
—Es es el caso— dijo la anciana Tana con cierta pesadumbre —que siendo aún jóvenes, estábamos un día al pie de esa loma (y señaló una loma próxima) con la cabra y lamentándonos de nuestra extrema pobreza, cuando nos sucedió algo increíble: de repente, delante de nosotros apareció como una nube de luz brillante, muy brillante, y en el centro de esa luz vimos como un ser extraño, que yo no sabría explicar, que nos habló con una voz misteriosa, como de música: "Soy el hada de vuestra suerte", nos dijo. "Os concederé tres deseos. Sólo tres. Después desapareceré para siempre. Pedid".
—Yo, cegada por el hambre, grité: "¡Un salchichón!", y éste apareció enseguida en mis manos. "¡Ojalá se te pegue a las narices!", dijo enfurecido este tonto de mi marido. Y se pegó tan fuerte que no me dejaba respirar. "¡Que se me quite esto, que se me quite...!", grité yo. Y se me quitó, y el hada desapareció, y nunca más la hemos vuelto a ver por más que la hemos llamado...
—En verdad, que sois tontos de remate— dijo el pastor de las ovejas dirigiéndose con ellas, precipitadamente y con los ojos llenos de codicia, hacia la susodicha loma.
Martín Félix

NACER Y MORIR / MORIR Y NACER, por Martín Félix



NACER Y MORIR
MORIR Y NACER

Toda la vida es morir
y nacer, continuamente.

Muere el niño para dar
al adolescente vida,
y acosado éste de heridas
que son el fruto del tiempo,
engrendra otro nacimiento
que es sepultura y partida.

Sepultura adolescente,
antesala juvenil.
Toda la vida es morir
y nacer, continuamente.

La juventud, con su muerte
da vida a la edad madura.
¿Es la edad de la cordura,
o la rampa descendente?

El renacer, con los años
se va haciendo perezoso,
el vivir, más angustioso,
y el morir, sólo morir.

Y se empieza a perecer,
cuando el renacer constante
se detiene en un instante
y no vuelve a aparecer.

Frecuente fue mi morir,
frecuente mi renacer,
pero dejé de morir
y hoy vivo mi perecer.
Martín Félix

Con 6 palabras, por Olvido Argüello


Cuando se ama, se pierde amor.
La amistad es como tener fe.
El agua clara puede ser turbia.
La poesía sabe hablar muchos idiomas.

TRISTE RECUERDO, por Fely Barrio

Triste recuerdo

Enséñame a borrar de mi recuerdo

la ternura de tu mirada azul,

la hondura de tu amor inmenso,

el surco fértil sembrado de luz,

el temblor de tu mano estremecida

tantas noches sin sueño conjugando el amor.

Una mañana triste llegó la despedida

se acrecentó el abismo, se deshojó la flor.

Y pasarán los días, las semanas y años

y manará la fuente y florecerá abril

y yo pavesa rota te seguirá esperando

y pasaré la vida pensando solo en ti.

El espejo roto ya no refleja auroras,

se apagó el rumor de la cantora fuente

en extraño silencio pasan días y horas,

me aferro a tu recuerdo infatigablemente,

voy en pos de una huella de apasionado amor,

sigo soñando un sueño que no ha de volver

no sé si te amaría con toda la razón,

pero sé que a nadie como a ti he de querer.

Fely Barrio

LOS MAYORES EN LA ACTUALIDAD, por Nely García


Los mayores en la actualidad

Las sociedades ubicadas en el llamado primer mundo tienen una media alta de calidad de vida, y por consiguiente también los mayores. La esperanza de vivir es más elevada, y aunque tenemos limitaciones relacionadas con el físico, conservamos la ilusión de aprender y disfrutar por medio de viajes y actividades diversas. Todo esto es posible porque lo básico esta cubierto (aunque puede haber excepciones), la felicidad es personal pero el nivel económico ayuda. No obstante personalmente creo que reflejamos una percepción por el resto de colectivos, como ciudadanos de tercera o cuarta; el otro día escuché en una cadena de televisión un comentario refiriéndose a los jubilados: "son cantidad, juegan a la petanca, y se visten casi todos igual". Esta reflexión me pareció extremadamente despectiva, y me hizo pensar sobre la forma que tienen las autoridades de agruparnos. No hay intercambio de conocimientos entre jóvenes y mayores, ¿acaso la experiencia no es importante?. En la antigüedad los jóvenes pedían consejo a sus abuelos para las decisiones difíciles, siempre enriquece el intercambio de opiniones.

También existen grupos con potencial creativo importante, y ahora le pueden dedicar el tiempo que no tuvieron antes, pero tienen dificultades para ubicarse en el sitio adecuado.
Las personas competentes deberían tener en cuenta la diversidad a la hora de preparar las actividades, y dividirlas en motivación y nivel, de esta manera a los que tengan inquietudes darles la oportunidad con medios adecuados para enseñar sus trabajos (y no mojarles el chupete con azúcar para entretenerlos). Una sociedad avanzada se reconoce por las oportunidades que concede y las creaciones que deja, sin tener en cuenta la edad de los autores, o si la tendencia estaba en esos tiempos.
Si los jóvenes representan el futuro nosotros, mientras tengamos fuerza de expresión, somos el presente.

Les presento un pequeño poema que canta nuestra situación:

Las aguas pasan, y pasan,
siempre mirando el camino
van salvando los obstáculos, tropiezan,
aprenden de sus caídas,
cumpliendo así su destino.
Si alguna vez dan la vuelta,
obligadas por el viento,
se encuentran con aguas nuevas
en alegre movimiento
que van cantando orgullosas
las tendencias del momento,
sin comprender que las viejas
pasaron por esos tiempos.
Cuando están llegando a puerto
sus gargantas siguen vivas,
y cantan a plena voz
las experiencias vividas.
Pero surgen los guardianes
quizás con buena intención,
para llevar el rebaño,
en la misma dirección.
Nely García

CONFIDENCIAS A UN ÁRBOL, por Fely Barrio


CONFIDENCIAS A UN ÁRBOL

El otoño como un niño vacilante da los primeros pasos. Han mermado los días, el relente se asoma por las noches anunciando su llegada. A María se le hace más largo el paseo por el parque. Siente frío y cansancio, se sienta en una piedra al sol que calienta tímido la tierra y deja volar sus pensamientos. —Pronto los árboles perderán la hoja, las aves emigrarán a climas más calidos, nos visitará la nieve, el frío calará los huesos y no podré salir a pasear.

—Abuela, abuela...
¡Era su nieto! Al oírlo, María no sintió el dolor de los huesos, se levantó rápida y caminó hacia donde venía la voz, lo llamó una y otra vez, miró en todas las direcciones sin verlo. Desanduvo despacio el camino, ahora sí sentía el dolor de los huesos y del alma, pasó la vista anhelante por los alrededores y se sentó desalentada. He oído su voz, repetía, negándose a admitir que su imaginación y los deseos que tenía de escuchar esa voz le habían jugado una mala pasada.

Aunque en invierno no podrá pasear por el bosque las hojas del calendario caerán más deprisa de lo que María quisiera. Pasará el otoño, pasará el invierno con la Navidad, llegará la primavera y vestirá con hojas nuevas a los árboles, retornarán las aves que no queden exhaustas en el camino. ¿Volverá la golondrina que tiene su nido justo encima de la ventana de su alcoba? Y, por el árbol centenario ¿seguirá fluyendo la savia? A ella le parece que cada año tiene menos hojas. Se acerca al árbol y acaricia su tronco con ternura. Hola viejo amigo, llega otro invierno, será duro para los dos y aunque ambos hemos andado mucho camino tú me sobrevivirás y será perfecto, porque tú no notarías mi ausencia, en cambio si te secaras, yo añoraría tu sombra en verano, tu tronco rugoso y cálido, tu esbelta figura a pesar de los años. Envidio el sitio que ocupas, un lugar que te pertenecerá mientras reverdezcan tus hojas, del que no te trasladaran para llevarte a otro desconocido donde no reconocerías la lluvia que te riega, el viento que mueve tus hojas, el sol que te da vida, los juegos y las risas de los niños, el rumor de la fuente, los cantos de los pájaros, ni la mano que roza tu tronco aunque sea torpe como la mía. En cambio a mí me llevarán a un lugar, tal vez bonito, donde me tratarán bien pero no será el lugar donde ha transcurrido mi vida, la lluvia, el sol, la fuente, la luna, los pájaros, no serán los mismos, no estará mi familia a la que cada vez veré menos, seguiré oyendo las voces queridas llamándome y serán fruto de mi imaginación.

¿Te conté que he visto el eclipse de sol? Mi memoria ya flaquea. Lo vi por la tele porque no tenía las gafas especiales necesarias para mirar al sol. Aunque fue un eclipse parcial me causó una impresión extraña ver que oscurecía a medio día.

Muchos días María subía al desván (su rincón mágico como ella le llamaba). Le gustaba ese lugar, recordaba las horas que pasaba allí siendo niña. En el desván cobraban vida todos sus sueños. Había un baúl con disfraces de carnaval y se disfrazaba de mil maneras: de guerrero que luchaba contra las injusticias, de Juana de Arco moderna peleando con la palabra, venía Peter Pan e iba con él al país de Nunca Jamás a derrotar a Garfio, llegaba Bamby con todos sus amigos y todos los personajes de los cuentos, hasta el ratoncito Pérez tenía en el desván los dientes que se les caían a los niños y él recogía cuando les llevaba el regalo. ¡Tenía un montón increíble! Muchas veces subía con su abuela que era la única que la comprendía a pesar de su edad, porque con sus padres no había forma de entenderse y todo porque sus dos hermanos eran unos privilegiados y ella no estaba de acuerdo. Ellos tenían que estudiar, pero ella aprender a coser, a guisar, a hacer las labores, para casarse y ser una mujer de su casa.

—Yo quiero ir a la universidad como mis hermanos, soy una persona como ellos.

—A las mujeres no les hace falta para nada ir a la universidad. Tú aprende a llevar una casa para ser una mujer como Dios manda igual que tu madre y no se hable más.

—No entiendo que por ir a la Universidad no se sea una mujer como Dios manda.

—Yo, la verdad, un hombre que te anule, que tengas que ser un reflejo de lo que él es, lo tiran en un bautizo y no me agacho a cogerlo— pensaba la niña.

—Niña pon la mesa, niña trae agua, ¿no oyes que tu hermano pide sal? Niña, niña, niña...

—Que vaya él por la sal que tiene dos piernas y dos manos como yo.

Voló una torta por el aire que no llegó a su cara porque se agachó rápida.

—Que alto está el desván, parece que le han añadido escaleras—. Cuando llegó arriba suspiró aliviada y se sentó en el rincón de siempre. Un rayo de sol entraba por la ventana, sumiéndola en una dulce soñolencia.

—María, María, abre la ventana que traigo unos cuantos dientes.

—Espera que cojo una banqueta que no llego a la ventana.

—¿Porqué no entras por la puerta?

—Porque vienen todos tus amigos a ayudarme a colocar los dientes, y a Peter Pan le gusta entrar por la ventana.

Llegó la primavera, María volvió a pasear por el bosque. Se acercó al viejo árbol y pasó su mano por el tronco ¿Como estás viejo amigo? Te he añorado mucho. ¡Que rápidos pasan los días! La Navidad ha llegado y ha pasado. No son las Navidades las fiestas que más me gustan, por un lado me producen tristeza porque siempre falta algún ser querido; en cambio vistas desde otro punto se reúne la familia y son días felices en particular para los niños. Tengo que contarte muchas cosas, pero la principal es que he visto a Peter Pan, a todos mis amigos de los cuentos y el ratoncito Pérez ha llevado un montón de dientes al desván.

Fely Barrio

AQUELLO QUE NO QUIERO, por María Gloria Lombana


AQUELLO QUE NO QUIERO
León, 6 de Septiembre 2008.
Los pensamientos que quiero ocultar.
María

No quiero mirar atrás,
ni vivir de los recuerdos.

Yo quiero seguir andando,
sin rencores y sin miedos.

No quiero que se me olviden,
aquellos que me quisieron.

Yo quiero sentir sus brazos,
cobijando mis desvelos.

No quiero ser carga alguna,
para mis hijos y nietos.

Yo quiero seguir luchando,
seguir amando y riendo.

No quiero ser rencorosa,
con los que daño me hicieron.

Yo quiero ser generosa,
y ver siempre el lado bueno.

FIN

SIN RUMBO, por María Gloria Lombana


SIN RUMBO

León, 31 de Diciembre de 2007.
Con la esperanza de poder anclar.
María

La noria, gira que gira y así, cambió mi destino,
la brújula fue mi guía, ella trazó mi camino.

Ese vagar constante, ese romper barreras,
ese deambular entre distintas tierras.

La búsqueda obsesiva de una pareja estable,
o tal vez el cobijo de unos brazos amables.

Esas pequeñas cosas que conforman mi vida,
el mirar adelante que me sirve de huída.

Siempre yendo y viniendo, atravesando mares,
entre culturas varias, en diferentes lugares.

Son las cosas que tengo para llegar al puerto,
allí, tiraré el ancla y sembraré mi huerto.

FIN

EL TIEMPO, por Nely García

[Un óleo de Nely García]


EL TIEMPO

Juguete del tiempo soy
recuerdo de mi alborada,
perdida en mi noche estoy
sabiendo que no sé nada.

Mañana radiante fui
y también tarde nublada,
en el ocaso intuí
la importancia de la nada.

Un pájaro de altos vuelos
yo me sentí en primavera,
y en verano mis anhelos
se truncaron en quimera.

Y a finales del verano
nueva ilusión descubría,
y tendiéndole la mano
luces y sombras veía.

Entre dolor y placer
mi camino recorría,
llegando al atardecer
una luz nueva sentía.

En sentimiento trunqué
mis ambiciones pasadas,
y en el amor yo busqué
las transcendencias ansiadas.

Y el tiempo sigue jugando
su paso deja mi huella,
y en mi noche yo esperando
que me ilumine mi estrella.

ASAÍ, por Felisa Fernández Cabañas



A S A Í
-relato navideño-

Paseo del Empecinado. 7 de la tarde de finales de noviembre.

Salía de mi clase habitual de voluntariado. En la puerta había un hombre pidiendo —también habitual—. Me dijo algo así como “dinero para viaje”. Me desentendí y seguí adelante.

La tarde en Burgos, un día de noviembre, se convierte en noche muy deprisa. Un aire frío y húmedo me daba en la cara. Solo veía luces. Luces de coches, luces de farolas, luces de escaparates... Y en el parque sombras grandes, oscuras, una muralla enorme de árboles alineados a lo largo de la acera que me tapaba la catedral. Andaba despacio —un agudo dolor de pies me impedía acelerar— y otro dolor dentro, como si el cursor de la pantalla de un ordenador se me hubiera metido y se moviera haciendo clip en mi pecho. Y me iba abriendo diálogos y monólogos.

—“Estoy deseando llegar a casa y quitarme los zapatos”.
—“Y ese hombre, ¿tendrá casa?"

No sé por qué me volví. No pensé nada. Fue un impulso.
Todavía estaba en la puerta el hombre cogiendo algo de comida que le daban. Me quedé parada mirándole. Era joven, moreno de tez y facciones que denotaban su raza africana, de aspecto cuidado pero con retraso de aseo en ropas y piel. Rechazaba parte de la comida porque su religión le impedía comer algunos alimentos y hablaba medio dominando la lengua en la que se quería expresar. Sabiendo de antemano que le iba a proporcionar el billete, le pregunté a bocajarro:
—“¿A dónde quieres ir?”
—“A Pamplona”.

Desconocía el motivo del viaje pero me fui con él a la estación a por el pasaje para la ciudad navarra. Así empezó un paseo por la ciudad con Asaí.
No era muy agradable caminar por esas calles solitarias en una noche tan negra y tan desapacible. Fuimos por el seminario y nos adentramos en la calle de la estación por la que solo se veía algún estudiante con su macuto y su gorro.
Supe que llevaba varios días en Burgos y que ya no podía dormir en el albergue porque se le había terminado el cupo, que se quería ir a Pamplona para arreglar “los papeles” y luego a Jaén “a la aceituna”, que necesitaba ganar algún dinero para mandar a sus hijos que estaban allá, al otro lado del estrecho.
No había tren esa noche y nos fuimos a buscar un lugar para dormir donde no le exigieran documentación.

Pasamos el Carmen y la vía. La gente se arrebujaba, tapándose la boca para evitar el aire frío, pero yo no notaba nada. Me absorbía la historia de aquel hombre, una de las miles historias de los que cruzan el mar buscando la vida.
Conocí las pensiones baratas de los alrededores, en el barrio de S. Pedro y S Felices. Y vi a la gente que se hospedaba allí. Hombres silenciosos, grises, como “aplastados bajo una nube densa de cemento y vulgaridad”.
Pensaba:
—“¿Serían de la misma categoría social las posadas de Belén y harían María y José la misma peregrinación que hicimos nosotros hasta que encontramos sitio en una?”
Y seguí comparando. También este hombre era emigrante como aquella pareja. También pasaba frío, hambre, miedos, y desprecios.

Nos hicimos casi amigos. Íbamos mojándonos caminando lentamente (mis pies no me permitían mas). Cuando dije que pasaría las Navidades con la familia se emocionó:
—“¡Qué bien, con la familia!. Es lo más bonito”.
Al fin pude sacarle un vale para dormir y otro para cenar y desayunar —también en restaurantes negaron que se sentara en el comedor con los clientes y tuvimos que recorrer varios de la zona— y al día siguiente a las dos en punto estábamos otra vez en la estación a por comida y a por el billete.
Cuando llegó el tren se reanimaron sus ojos. Eso era el principio de una nueva ilusión. Se despidió con un abrazo agradecido y me pidió un teléfono o una dirección porque estaba seguro de que trabajaría y podría devolverme lo que había gastado en él.

Cuando me acuerdo de Asaí con sus ropas ajadas, sus ojos negros y esperanzados, su expresión de forastero, pero amable, cortés, agradecido y decidido a conseguir una vida digna, me vuelvo a preguntar:
— “¿No podemos hospedar a María y a José todos los días del año?”
—“¿No podemos proporcionar la ilusión de la Navidad el día que se cruza en nuestro camino un miembro cualquiera de la sagrada Familia?”
Contamos los episodios de María y José porque están lejos en el tiempo, pero no los percibimos cuando pasan a nuestro lado hoy. Y desconfiamos como desconfiaron de la sagrada pareja.

Asaí, yo también estoy tocada de la desconfianza de mi sociedad. No me fié de ti y te lo dije claro. Te proporcioné lo que necesitabas, pero no te di el dinero. Me dio miedo de que lo usaras mal.
Ojalá encuentres también tu Belén y que en tu vida se encarne Dios.

Felisa Fernández Cabañas
(Burgos, 2000)

SENTIMIENTOS, por Fely Barrio


SENTIMIENTOS

Hay horas en que nuestro pensamiento se adentra caminando por el mundo de los sueños, puebla los espacios mágicos de esperanzas, remueve lo más hondo de su ser tratando de encontrar respuestas, señales a los enigmas que aún no conocemos. ¿Estamos solos en la inmensidad del universo? ¿De dónde venimos? ¿De qué barro estamos hechos que no somos capaces de detener tanta sangre vertida en el mundo movidos por el ansia de alcanzar dinero y poder?
La mente se debate volando en medio de la nada con las alas de la imaginación, las únicas que no pueden cortarnos, ni poner fronteras. Llena los espacios de ilusión, de fe en la raza humana.
La navidad se acerca, en el lienzo azul deja escrita esta petición a los Magos de Oriente: PAZ PARA EL MUNDO Y SENTIDO COMÚN PARA LAS GENTES.

Fely Barrio
(Diciembre, 2008)

LA MEMORIA NO LA PUEDEN ARREBATAR, por María Gloria Lombana

[Una fotografía de Gustavo Pinela]

LA MEMORIA, NO LA PUEDEN ARREBATAR

León, 22 de Noviembre 2008.
En recuerdo de mi abuela.
María

Hace años observé, parada ante la entrada principal del majestuoso edificio de San Marcos, la imagen de una joven con los ojos llenos de lágrimas y con sus brazos cruzados sobre el pecho, como sujetando los latidos de su corazón. Me causó una fuerte impresión, me acerqué y le ofrecí mi ayuda.
—Gracias, es usted muy amable —esbozó una tenue sonrisa— acabo de regresar, me fui siendo niña, los recuerdos han vuelto, y ante este impresionante edificio sólo puedo ver sus oscuras entrañas, la imagen de una “anciana”, delgada, vestida de negro, con mantón, zapatillas y almadreñas, está sentada sobre una piedra, tal vez más valorada que ella misma por aquello de la historia… A su lado un niño que come con avidez el pedrusco de pan que generosamente, ella, cada día, le cede de su rancho. Lleva allí más de diez días sin saber por qué, tratando de consolar y proteger al desvalido niño, a sus padres les montaron en un camión y se los llevaron, mientras a ella la arrancaban brutalmente de los brazos de su madre; están allí los dos, son seres sin identidad, unidos por la sinrazón; ella es mi abuela, él, un niño huérfano, mañana regreso a mi exilio, tal vez algún día pueda regresar...
De un manotazo limpió sus lágrimas, de nuevo me agradeció y, con paso desafiante, se alejó de mí.
Hay cosas que perduran a través de los años, ésta es una de ellas.
María

lunes 2 de febrero de 2009

INVIERNO, por Nely García

[Un óleo de Nely García]

INVIERNO
El invierno se acerca,
hoy he tomado conciencia,
las hojas van cayendo,
los anhelos de ayer se están muriendo.

Me invade la tristeza
de saber que el tiempo ya ha pasado
y de haber puesto la esperanza en un mañana,
como si de infinito se tratara.

Hoy he visto mas claro y ya no hay tiempo,
y tiempo ¿para qué? yo me pregunto
si mi yo interior siempre es el mismo,
el envoltorio exterior es lo que cambia
y busca siempre el complemento que le falta.

¿Será cuestión de tiempo?
o en el germen del ser algo no encaja
y es preso del error de sus vivencias,
pues los árboles no pueden dar su fruto
si no están completos en su esencia.

EL PASO DE LOS AÑOS, por Nely García

[Un óleo de Nely García]

EL PASO DE LOS AÑOS


—Los años pasan, y pasan—
convierten en rutina los veranos ardientes
ilusiones marchitas, recuerdos inocentes,
el sol que calentaba los cuerpos y las mentes,
el tiempo lo convierte en estado latente.

—Apagado y no muerto—
nostalgias del pasado calientan los recuerdos,
la mente lo idealiza, y se pierde sintiendo,
añorando vivencias, se convierten en sueños,
su corazón no sabe si lo soñado es cierto.

—Espera sin esperar—
una nube lo envuelve, ignora si ha pasado,
o es algo que vuelve, con su sol apagado,
no sabe dónde va, o lo que está esperando,
o si los años vividos le sirvieron de algo.

Y el tren de la vida lo lleva veloz
hacia el fin del trayecto, misterioso lugar,
aun sabiendo que existe, cuando quiere nombrarlo se queda sin voz,
y mira resignado en su paso fugaz,
perdida la mirada, no queriendo llegar.

Nely García

EL TRABAJO PUEDE SER UN CUENTO, por Pablo Barrio


EL TRABAJO PUEDE SER UN CUENTO

Érase una vez un abuelo que se llamaba Anacleto, aunque todo el mundo le conocía por el abuelo Cleto. Tenía cuatro nietos. Dos niños de su hijo el mayor, un niño de su segunda hija, y una niña llamada Lucía de su hija pequeña. Se decía a sí mismo que a todos los nietos les quería por igual. Pero lo cierto es que en el fondo, y analizando sus sentimientos, admitía que se sentía más a gusto en compañía de su nieta Lucía. El motivo podía deberse a muy diversas circunstancias. El buen anciano no podía decir a cuáles, puesto que la niña, según su parecer, era un dechado de virtudes toda ella, aunque sus padres, su madre sobre todo, dijeran que era un tanto caprichosa, díscola y muy desobediente.
—”Será con ellos —pensó el abuelo Cleto—, que lo que es conmigo, es obediente y cariñosa a más no poder…”
Ya había cumplido ocho o nueve añitos, no lo sabía muy bien, a pesar de lo cual siempre que tenía ocasión estaba a su lado haciéndole mimos y carantoñas, cosa que gustaba muchísimo al abuelo Cleto. Lo mismo que cuando le decía que ella era muy buena y que no hiciese caso de lo que decían sus papás sobre lo mal que se había portado, ya que quería hacerles caso, pero siempre que a ella la hiciesen caso también, y se lo decía de una manera tan cariñosa y tan dulce, que no le quedaba más remedio que dirigirse a su mamá, que era su hija, con el objeto de que le explicase el motivo por el que había reñido a Lucía.
—“Te tiene muy engañado esta niña papá —empezó diciéndole su hija—. Contigo se muestra muy sumisa y obediente porque sabe que tú no le dices nada, y no sabes lo que hace cuando tú no estás. Esta tarde sin ir más lejos, a pesar de decirle que no saliese a jugar al patio con Merceditas sin antes terminar de hacer los deberes, en un descuido se bajó y cuando me di cuenta, miré por la ventana y estaban jugando las dos. Y lo peor es que cuando lleguen los exámenes ya veremos las notas que trae. Tú sabes que yo no la quito de salir a jugar nunca; pero antes tiene que hacer los deberes y lo que se le mande. Así que no la mimes tanto, que es muy lista y sabe bien que tanto tú como su padre la consentís todo y la estáis malcriando. Y yo sola no puedo con ella.”
Mientras su madre hablaba, el abuelo Cleto notó que a Lucía le salían los colores a la cara, por lo que ante las explicaciones dadas por su madre, optó por decirle que no le parecía nada bien ese comportamiento, por lo que tenían que hablar muy seriamente sobre el asunto. Y empezó diciendo:
—“¿Recuerdas cuando eras más pequeña que la mayoría de las noches antes de dormirte, me decías que te contase un cuento y yo te lo contaba de mil amores y te dormías? Pues ahora te voy a contar uno, que espero que te guste, pero tienes que prometerme que vas a hacer lo que diga el cuento, pues aunque se trate de un cuento, en realidad es una manera de diversión diferente a las que conoces, y que si lo haces bien te dará muchas satisfacciones. ¿De acuerdo?”.
—“Esta bien, abuelo —le contestó la niña—, pero no sé cómo voy a hacer algo de lo que diga un cuento. No lo entiendo. ¿Cómo se titula el cuento?”.
—“El título puede ser lo mismo “El cuento del trabajo” que “El trabajo no es cuento”. El caso es que empieza así:
Había una vez una niña que tendría siete u ocho años, como tu más o menos, y que casualmente se llamaba también Lucía, que algunas veces hacía pasar malos ratos a sus padres por no obedecerles, ya que prefería ir a jugar cuando tenía que hacer los deberes del colegio, y cuando su mamá la necesitaba para cualquier menester. También esa niña tenía un abuelo, que podía ser como yo también, el cual, advertido de lo mal que se portaba su nieta en alguna ocasión, un día la preguntó:
—“Oye Lucía; ¿sabes lo que es el trabajo?”.
—“Claro, no soy tan tonta; es lo que hace mi papá en la empresa donde está”.
—“Muy bien, pues mira; con ese trabajo que hace tu papá y con el dinero que gana con él, os puede mantener a toda la familia y, a ti en particular, darte todos los caprichos posibles y comprarte tantos juguetes como los que tienes en tu cuarto, entre otras muchas cosas, claro. Pero no creas que tu mamá aunque esté en casa no trabaja. Su labor es muy importante. Tiene que atender todo lo concerniente a tu papá y a ti, en cuanto a, por ejemplo, la ropa que os tenéis que poner, lavar, planchar, etc. aparte de hacer la comida para todos, limpiar la casa, y otro sinfín de quehaceres, entre los que son muy importantes también cuidar de que hagas los deberes que te mandan en el colegio, y enseñarte a ser una persona responsable y bien educada para cuando seas mayor. Pero tú también, aunque no te lo creas, haces tu trabajo, si bien a regañadientes y con gran esfuerzo, a costa de poner de muy mal humor sobre todo a tu mamá, que es la que te obliga a hacerlo. Mira: tu trabajo consiste, por lo menos hasta que seas mayor y puedas empezar a ganar dinero en alguna empresa como papá, en estudiar mucho y con mucho provecho sacando las mejores notas posibles, y sobre todo, y lo más importante, en obedecer siempre que tu mamá te mande algo, ya que nunca, tenlo bien presente, ¡nunca! te ordenará o mandará algo que no puedas hacer o que sea perjudicial para ti. Ese es todo tu trabajo. Estudiar y obedecer. No creo que sea difícil, ya que si lo haces bien, aparte de tener la satisfacción que ese mismo trabajo te proporcionará; podrás disponer de mucho más tiempo para jugar con tus amigas o con quien te apetezca, pues una vez terminado el trabajo que tu mamá te ponga, y que en este caso ella será como tu empresa, te dará cuantos permisos la solicites y con mucho gusto, ya que verá en ti a una trabajadora ejemplar.
Y el abuelo que podía ser como yo, acabó con el consabido “colorín colorado”, este cuento se ha acabado.
—¿Qué? ¿Te ha gustado Lucía?” —le preguntó el abuelo Cleto a su nieta—. No olvides que me has prometido hacer lo que decía el cuento. A ver si lo cumples.”
—“Bueno, contestó la niña, pero eso ya me lo sabía yo. Lo que pasa es que es muy difícil hacerlo. Pero te prometo que lo intentaré, abuelo.”
—“Está bien, con esa promesa me conformo de momento. A ver si conseguimos entre los dos, que tu mamá no me vuelva a decir que eres una desobediente y malcriada… Y como ya es tarde, me voy hasta dentro de unos días que volveré a veros. Un beso.”
—“Adiós, abuelo” —le dijo la niña dándole un beso que al abuelo Cleto le supo a gloria.

A los pocos días al abuelo Cleto le llamó su hija por teléfono para decirle: “Pero papá: ¿Qué es lo que la dijiste a Lucía el otro día? Está totalmente cambiada.”
—“¿Para bien o para mal?” —le contesta el abuelo.
—“Para bien, desde luego. Yo no podía creerlo. Escucha. El otro día le llamó Merceditas para que bajase a jugar como hacía siempre, y Lucía le contestó con la mayor naturalidad: “Lo siento, ahora no puedo. Estoy trabajando. Cuando termine, si me dan permiso ya bajaré.” ¿Qué te parece? Y ahora, nada más venir del colegio se va a su cuarto diciendo: “me voy a trabajar”. ¡Increíble!.”
—“Eso es estupendo, hija. Le dices de mi parte que el trabajo no es ningún cuento, y que mañana os iré a ver y a ella le llevaré un regalo.”
Cuando se vieron la nieta y el abuelo se abrazaron fuertemente, mientras la niña le decía: “Tenías razón, abuelo, el trabajo no es ningún cuento, pero gracias al cuento del trabajo he descubierto muchas cosas, y me gustan. Y además, tengo intrigadas a mis amigas, pues no comprenden nada cuando les digo que tengo que trabajar. Es una gozada. Gracias abuelo”.
Y desde entonces, Lucía se volvió mucho más estudiosa y obediente gracias al trabajo.

PESAR DE SOLEDADES, por Olvido Argüello


PESAR DE SOLEDADES

Noche oscura, noche amarga
llena de sustos y de venganzas,
plena de olvidos y de añoranzas
colmada de desagravios y vacía
de esperanzas.
El día sufre a la noche
con su sorda mezcolanza,
la noche soporta al día
con despertar y desesperanza.
Corazón que soporta al alma,
alma que clama al amor,
amor que olvida la sed,
sed que llama al agua pudor.
Vida siguiendo a los años
como si fuera un clamor
clamando a la existencia
para llenarla de valor.
Cómo penamos por mucho
cómo sufrimos por nada
cómo desafiamos al vacío
cómo dejamos la calma.
Si tuvieramos suficiencias
no lograríamos calmarlas
estaríamos con desamor
y amaríamos la desesperanza.
Soledad llena de gente
soledad triste y amarga
completa toda la vida
como si fuera una daga.

'UN MUNDO SIN COLOR', por Olvido Argüello


Ejercicio:
Construir un poema o un texto a partir de las palabras
de una hoja de periódico.

UN MUNDO SIN COLOR

Hay un pueblecito, en la profunda y pobre África, donde no sólo tienen que luchar contra el hambre, las enfermedades y el entorno salvaje, sino tambien contra el físico que tienen, muchos de sus habitantes, pues la mayoría son... albinos.
Vive, cerca de ellos, otra etnia que va a la caza de este pueblo —precisamente porque son albinos y porque según sus creencias y brujerías hay que chuparles la sangre, descuartizar los cuerpos y comer algunas partes de ellos, para ser inmortales—.
Cuando uno conoce cosas como éstas, le parece estar en el siglo cien antes de Cristo.
Unas veces por ignorancia, otras por crueldad, unas por ignominia otras por desidia, a la única conclusión a la que llega uno es que el hombre es el animal mas atroz que la naturaleza pudo crear.

'ODA AL LIBRO', por Fely Barrio


ODA AL LIBRO

Óleo bendito extraído de la idea,
cincel modelador, maná del alma,
escala de armonías, que desgrana
alfabetos vivos y rezuma néctar.

Fuente que vida das a un vasto río,
risa y llanto tu surco amamanta,
hilo feraz, con vivencias urdido
tu caudal en sapiencias derrama.

Un serpigo quedó en mi mente
marcado con el hierro de tu enseña;
roja huella, raíz transparente
de amor universal hacia la tierra,
amor de continente a continente.

Eres libro, el abono que estercola
los ubérrimos campos verdecidos,
inmenso mar, hirviente de olas,
fertilizando páramos sombríos.

Del vasto cerebro manantial
discurriendo en surcos de letras;
campiña, labrantío de ciencias
germinando ficción o verdad.

Sol, sombra, lluvia, luz, guía,
cordillera, tamiz de sentimientos,
amigo fiel, siempre en silencio,
eres libro: el aroma de la vida.

Te llevo tatuado en la memoria,
das al mundo tan preclara gloria
que yo, novel poeta, si no fuera
una aprendiz de ave cantora,
un talar tan hermoso te diera,
que envidiarían el iris y la flora.
Incrustarse, en la savia de la sílaba
de tu caudal sereno; clara fuente,
pasar por cada página, vivirla
y leer, leer, leer, eternamente.
Fely Barrio

'EL POBRE DE LOS JUEVES', por Pablo Barrio


EL POBRE DE LOS JUEVES

Hacía muchos años que no visitaba el pueblo que me vio nacer. Los avatares de la vida me alejaron de él. Ahora, viviendo ya más cerca, el gusanillo y el recuerdo, agregado a la querencia que siempre se tiene hacia donde se pasó la infancia, me indujeron aquel día a coger el coche y acercarme hasta allí. Nunca sospeché el estado de abandono en que todo el pueblo estaba. Ya me habían dicho que estaba deshabitado. Pero yo, en mi intento gozoso por rememorar tiempos pasados, a fuerza de quitar la maleza que me salía a cada paso y más que nada por intuición, logré dar con la casa en que había vivido. Mejor dicho, con lo que de ella quedaba pues, si bien aún conservaba las cuatro paredes en pie; el tejado medio hundido me hizo sospechar que el interior sería una auténtica ruina.

Hacía un calor infernal, y el cansancio desde la carretera hasta aquellas ruinas, todo cuesta arriba, estaba haciendo mella en mí. Me tumbé sobre la hierba seca a la sombra de aquel árbol viejo, al que tantas veces me subí de niño, notando al poco rato un sopor dulce que, acompañado del piar de los pájaros, invitaba a la ensoñación de aquellos años infantiles.

Recordé somnoliento y ya medio dormido, que en aquel mismo sitio se aposentaba, sobre todo en verano a descansar, el pobre de los jueves. No faltaba ninguno. Y si por casualidad una semana no venia, por lo que fuese, en casa se comentaba si acaso estuviese enfermo. Se le tenía especial deferencia quizá porque aunque era joven, estaba tullido y renqueaba bastante al andar. Nunca dijo, ni siquiera a mi tía Faustina que le tenía mucho aprecio, el motivo por el cual se hallaba en aquel estado. Pero sí le dijo que si pedía limosna era porque no le querían para trabajar en ninguna parte, y tenía que vivir de algo. También le dijo que pensaba aprender el oficio de sastre, que para ese trabajo sí valía. Se establecería y dentro de unos años se haría rico.

Mi tía Faustina le sacaba todos los jueves una media hogaza de pan, en la que había metido un buen trozo de tocino, y lo que buenamente pudiese de lo que teníamos aquel día para comer en casa, junto con una botella de vino para que, según decía, anduviese mejor por el camino. Mi madre se hacía la tonta y, aunque no decía nada a su hermana, bien sabía que había puesto más comida de la que luego encontraba. En el fondo la gustaba que le diese de comer al pobre de los jueves. Aunque tampoco a nosotros nos sobraba nada en aquel entonces.

Con un suspiro lleno de melancolía, no pude por menos de exclamar a viva voz: “¡Pero qué tiempos aquellos!...”. Y sin apenas darme cuenta, lo mismo exactamente volví a oír a una voz ronca y profunda: “¡Pero qué tiempos aquellos!...”. Miré rápidamente hacia el lugar de donde procedía aquella voz, y no ví sino la pared de mi casa en ruinas. Temiendo que tal vez algún indeseable maleante o ladrón anduviese merodeando por el lugar, grité con todas mis fuerzas:
—“¡Quien anda por ahí!”
—“Nadie, no hay nadie. Soy yo”—, me contestó la voz.
—“Y ¿quién eres tú?”.
—“No te asustes. Soy tu casa de siempre. Me alegro mucho de verte. Yo también siento nostalgia de aquellos tiempos. Tan llenos de vida…”
—“¡Sal ahora mismo cobarde, y da la cara! ¡No me harás creer que habla una casa!”.
—“Es que tu antigua casa está encantada. Mira; observa las grietas de mis muros. Verás, si bien te fijas, que parecen sonrisas que me salieron de la alegría de verte”.

Hice lo que aquella voz decía y, a pesar mío, he de reconocer que no mentía... Los muros a punto de caerse…sonreían.
—“Y recordaste a mi amigo, el pobre de los jueves. Yo sé su historia y la de tu tía Faustina, que le
socorría y le daba su amor cuando podía, igual en verano que en invierno, lo mismo de noche que de día…”.
—“¿Qué quiere decir con eso?”.
—“Pues que tu tía Faustina estaba enamorada del pobre de los jueves, por supuesto”.
—“Era buena mi tía; era muy buena. ¿Qué tienes que decir en contra de ella?”.

Mi rabia era infinita; incontenible. Aquella casa en ruinas, si es que hablaba, no podía mancillar el nombre de mi tía. No lo consentiría.
—“Yo nada en absoluto, desde luego. Es más, añoro su recuerdo. Ella nos limpiaba en el otoño las hojas muertas que del árbol caían, pues sabía que a éste le dolía verlas a sus pies habiendo estado vivas en su cuerpo. Pero el amor de Faustina por el pobre era sincero, y él le correspondía siempre, de la mejor manera que podía. Yo sé toda la historia. Tanto la del pobre de los jueves, como la de tu tía”.

Yo, sin quererlo a veces, miraba la sonrisa que en sus muros había. Sería lo más probable que no tardando mucho, aquella vieja casa parlanchina, se derrumbase totalmente, y luego ¿quién iba a contar la historia del pobre y de mi tía? Le animé a aquella voz a que me relatara todo lo que sabíasobre lo acontecido desde mi partida, en aquella morada que, por estar muy lejos, abandonado había.
—“Fui testigo mudo de los aconteceres. El pobre le dijo un día a tu tía, que ya no volvería hasta que no tuviese y pudiese ofrecerle la vida que ella se merecía. Apenas quedaban en el pueblo ya vecinos. Cada uno se había ido, como tú, buscando su destino. No pudiste venir al entierro de Faustina, lo sé, estabas lejos y… total… para un día… Tampoco vino el pobre de los jueves, que no lo supo hasta que volvió, tal como prometió a tu tía, hecho todo un señor, y todo un sastre. Nadie quedaba ya en el pueblo. Se metió dentro de mí y me encontró vacía...”
—“Pero, entonces —acerté a decir yo— cuando murió mi tía, ya el pobre de los jueves no venía…”
—“O yo no sé expresarme, o tus flojas entendederas pretenden enredarme. Te repito que le dijo al despedirse que no volvería hasta no ser un sastre… Y cuando lo hizo ya fue demasiado tarde. ¿Qué? ¿prosigo con la historia o ya no te interesa?”.

Yo estaba anonadado, pero la voz que salía de los muros rajados y llenos de maleza de aquella casa vieja me tenía intrigado, por lo que dije, sin saber exactamente a quien me dirigía:
—“Claro que me interesa. Toda esa historia es mía. Quiero saber hasta el último detalle, tanto sobre el pobre de los jueves como sobre mi tía”.
—“Ya hay poco que contar, si no, te lo diría. Solo que al pobre lo ví llorar sobre la tumba de Faustina, y que echó a andar ladera abajo sin pararse, volviendo alguna vez la vista atrás como desafiante. De tu tía te diré que pudo morir de amores, al ver que no daba ninguna señal el pobre de los jueves. Yo me quedé sola, viendo como mis muros y mi alma envejecían, se llenaban de malas hierbas mis estancias y, mientras poco a poco me moría, recordaba aquellos buenos tiempos que ya no volverían”.

Las últimas palabras apenas las escuché con nitidez, pues la sombra del viejo árbol ya no estaba protegiéndome, y el sol, implacable, daba de lleno en mi rostro, dándome cuenta entonces de que todo mi cuerpo era un horno y que estaba sudando copiosamente. Al poco rato, medio despierto aún, tenía la sensación de que podía encontrarme, de nuevo como entonces, con mi tía Faustina y el pobre de los jueves.

Pequeño poema de Felisa Fernández Cabañas


Ejercicio:
Buscar un poema a partir de las palabras
de un texto cualquiera o de una hoja de periódico.

[Este está sacado de un artículo de economía del periódico:]

Avanzó ayer por el mar en plena tormenta,
para pensar.
Llueve y se abren fuentes, que inmediatamente después
desaparecen.
Queda en el mar una trasparencia, una imagen, unas líneas rojas,
pequeñas...

'RETAZOS', por Mª Gloria Lombana

[La hoja de periódico que sirvió para extraer el poema]

Ejercicio:
Buscar un poema a partir de las palabras
de un texto cualquiera o de una hoja de periódico.

RETAZOS

Con retazos de su alma vendida
empuña el mástil,
vibrante; este príncipe de las tinieblas
cree en el amor, como parte de la oscuridad.

Constituye la única oportunidad
de comprobar
que sus obsesiones
permanecen intactas.

FIN
León, 14 de Noviembre de 2008.

DIARIO, por Mª Gloria Lombana

[Gloria]

DIARIO
Del 7 al 19 de Noviembre de 2008

Ejercicio:
Anotar cada día una pequeña reflexión sobre una misma
y otra sobre lo que sucede alrededor, en el exterior.

  • Viernes 7.- No acabo de encauzar mi vida, la economía personal, me sigue preocupando. Me causa envidia, sana, la posición de los Republicanos de Estados Unidos ante su derrota, cada vez me irritan más las manifestaciones de la oposición española.
  • Sábado 8.- Invité a mi tía a comer conmigo, me he sentido con cierta culpabilidad. Contenta con la asistencia de España en la próxima cumbre en USA. Preocupada por las pocas noticias del paso del “Paloma” por Cuba.
  • Domingo 9.- No sé si tengo alergia o bronquitis, pero toso muchísimo y me siento mal. Dos muertos en Adganistan nuevos problemas para el Gobierno.
  • Lunes 10.- Me costó dormir, me levanté de madrugada, mucha tos. Hice gestiones personales, todo esta detenido por la crisis, pienso que la prensa y la oposición tienen mucha culpa de la alarma tan exagerada.
  • Martes 11.- Me asomé al balcón de mi nueva casa, me sorprendí, en los prados de mi derecha había un burro pastando, me sentí especialmente feliz de mi privilegio: siglo XXI y yo puedo ver un burro pastando. Emotivo el homenaje a los soldados muertos en combate, es triste, aunque me pregunto si merece la pena.
  • Miércoles 12.- El amanecer mucho mejor, parece que toso menos, hoy resolví muchos asuntos pendientes, estoy tomando en serio el ordenar mis poemas. No he visto los noticieros, eso hace que me sienta más tranquila.
  • Jueves 13.- Fui andando a mis clases de sevillanas, me he dado cuenta de que estoy viviendo demasiado lejos de mis actividades, considero que me precipité un poco. Noto que me duele muchísimo, cuando observo el descontento de la gente con relación al actual gobierno.
  • Viernes 14.- Contenta porque hoy es el taller de Escritura Narrativa, estoy muy entusiasmada, me hace feliz. En la 5 de TV española, entrevistaron a Roldan, un repulsivo espectáculo, sentí asco y tristeza, asco por el individuo miserable, que es Roldán, tristeza, por ver a los periodistas que solamente les interesaba el color del partido político al que representaban.
  • Sábado 15.- No hubiera querido despertarme, estaba con mis padres, en nuestra casa de Cuba me sentía tan feliz, pero desperté. Todavía me dura el efecto de la actividad cultural cubana en Astorga, por primera vez presenté algunos de mis poemas, me emocionó la acogida, eran personas mayores, como yo, les trasmití emociones, nunca lo hubiera pensado.
  • Domingo 16.- Ya empieza la cuenta atrás, mi viaje se acerca, comienzo a tratar de atar todos los cabos sueltos, cosa nada fácil. Pocas noticias de la cumbre en USA, se nota que funciona bien la contra información.
  • Lunes 17.- Amaneció con sol, me ayuda, noto que estoy muy centrada en los trabajos del Taller de Escritura Creativa, lo he tomado con muchísimo interés. Las noticias esperanzadoras, etuvieron al cabecilla de la ETA, Txeroki, lo sorprendente es que una mujer, la pareja de él, sea también una sanguinaria etarra, no lo concibo.
  • Martes 18. Martha me convenció para que me presentara en un concurso de relatos, con su ayuda preparé un trabajo y lo envié, es mi debut, estoy ilusionada, a pesar de la mañana nublosa y fría. Interesante el panorama político de España, a la oposición se le complica, cada vez más su posición, saben que están en el momento decisivo, si se sale de esta crisis, difícilmente la derecha podrá gobernar.
  • Miércoles 19.- La molestia en el ojo cada vez era mayor, por lo que decidí ir al hospital, acerté, la causa, un minúsculo pedazo de plástico incrustado en el párpado, increíblemente, según el oftalmólogo, no me dañó la córnea. Participé en el Consejo de Inmigración de León, cada vez son más las asociaciones, se han dado cuenta que la única forma de mantener la identidad de cada cual está en agruparse en asociaciones.

Con 6 palabras, por Mª Gloria Lombana

[Gloria, en una foto que nos envía desde Miami]
  • Siempre pierdo aquellos que mas quiero.
  • La economía precaria nos mantiene inestables.
  • Creerse superior es señal de egocentrismo.
  • Sola, triste, sin esperanzas, sigo viviendo.
Gloria

Un sitio para publicar libros en la red

Hemos descubierto Calaméo, un sitio donde se pueden publicar libros en internet. Pero hay muchos más...

JUEGOS: Un cadáver exquisito

[Dibujo resultante de un cadáver exquisito]
LA VIDA

La verdad nunca es absoluta
nadie la tiene
la alegría de la vida
que poco a poco se nos va, pero es bella
es la flor que nace libre en el jardín de la vida
llena de amor
es el más noble de los sentimientos.

(Hecho entre todos. 31 noviembre 2008)

— — —
NOTA SOBRE ESTE JUEGO:

EL CADÁVER EXQUISITO es una técnica por medio de la cual se ensamblan colectivamente un conjunto de palabras o imágenes; el resultado es conocido como un cadáver exquisito o cadavre exquis en francés. Popularizado por los surrealistas, a principios del siglo XX, se basa en un viejo juego de mesa llamado “consecuencias” en el cual los jugadores escribían por turno en una hoja de papel, la doblaban para cubrir parte de la escritura, y después la pasaban al siguiente jugador para otra colaboración.
El cadáver exquisito se juega entre un grupo de personas que escriben o dibujan una composición en secuencia. Cada persona sólo puede ver el final de lo que escribió el jugador anterior. El nombre se deriva de una frase que surgió cuando fue jugado por primera vez en francés: «Le cadavre - exquis - boira - le vin - nouveau» (El cadáver exquisito beberá el vino nuevo).
Los teóricos y asiduos al juego (en un principio, Robert Desnos, Paul Eluard, André Bretón y Tristan Tzara) sostenían que la creación, en especial la poética, debe ser anónima y grupal, intuitiva, espontánea, lúdica y en lo posible automática.
Neruda y Lorca los llamaron poemas al alimón; Nicanor Parra y Huidobro, quebrantahuesos.
Nicolas Calas –vanguardista suizo- sostenía que un cadáver exquisito tiene la facultad de revelar la realidad inconsciente del grupo que lo ha creado, en concreto los aspectos no verbalizados de la angustia y el deseo de sus miembros, en relación con las dinámicas de posicionamiento afectivo dentro del mismo.

  • El cadáver exquisito debe realizarse como acto lúdico, como experimento o juego, sin presiones de estilo ni de coherencia de significado.
  • El cadáver exquisito puede jugarse durante tiempo indefinido, pero de forma más o menos continua. Los participantes deciden en común cuál es el destino final de la obra y la conveniencia de su término.
  • Originalmente, la intención del cadáver exquisito era provocativa, como la mayor parte de las anticreaciones surrealistas. Tristan Tzara ‘mejoró’ la propuesta inicial del juego haciendo de él un híbrido con sus panfletos de cortar y pegar (periódicos, tijeras, azar y cola de pegar). En su opinión, en el momento en que el cadáver exquisito dejase de ser divertido para convertirse en literatura convencional, había que abandonar su práctica.
  • El cadáver exquisito debería verse libre de preocupaciones estéticas, formales y morales (para escribirse, dibujarse, pintarse expresando lo que primero nos pase por la cabeza). “Escribid rápidamente, sin tema preconcebido, lo bastante rápido para no sentir la tentación de releeros…la frase vendrá por sí sola, sólo pide que se la deje exteriorizarse”. (Breton)
  • Un cadáver exquisito es una máquina de hallazgos compartidos, una llave para abrir los imaginarios.

EJERCICIO: Cuenta tu historia en seis palabras


CUENTA TU HISTORIA EN 6 PALABRAS
Ejemplos:
Todavía sigo preparando café para dos.

Limpio retretes, me pagan una mierda.


  • Incierta soledad, a pesar sigo viviendo. (Fely B.)
  • Voy y vengo de ningún lugar. (Gloria)
  • A pesar de todo llego tarde. (Toñy)
  • No sé hablar, mejor me callo. (Pablo)
  • A veces sueño despierto, benditos sueños. (Pablo?)
  • Me sigue gustando escribir como antes. (Feli F.)
  • He vivido sin sentir el momento. (Nely)
  • Cuando hago café me siento acompañada. (Olvido)
  • Grupo, cada cual en su estilo. (Gloria)
  • Estoy medio ciego, he visto bastante. (Pablo)
  • Soy mayor pero todavía tengo ilusión. (Nely)
  • Se va el tiempito que vuela. (Elo)

sábado 31 de enero de 2009

Vicente Luis Mora. Diario de Lecturas: Concha García: Acontecimiento (Tusquets, 2008)

Vicente Luis Mora. Diario de Lecturas: Concha García: Acontecimiento (Tusquets, 2008)

jueves 29 de enero de 2009

Nely García y sus óleos en la red


Nely García, pintora y poeta, tiene algunos sitios en la red:
Su blog: senderos432
Un sitio en galeon: nelyoleos
Iremos publicando algunos de sus cuadros en este blog. Este, por ejemplo, es un autorretrato:

[Autorretrato de Nely García]

miércoles 28 de enero de 2009

'TU PRIMER CUMPLEAÑOS', un poema de Felisa Fernández Cabañas

[Una fotografía de Juan Rafael]


TU PRIMER CUMPLEAÑOS

A Daniel
Inspirado en la 'Nana' de Miguel Hernández a su hijo


Con un año una flor
cumples ahora,
una alondra llenando
toda tu aurora.

Niño radiante
¿qué vida siempre llena
tienes delante?

La luz del mundo
se ríe entre tus ojos,
un lucero brillando
cuando me asomo.

Niño radiante
que mundo tan cercano
te espera amante.

Todo te mueves.
Mueves brazos y piernas,
tu cuerpo cabrilleando
rueda que rueda.

Niño radiante
muévete sin descanso
siempre adelante.

La palabra escondida
que ya se asoma
estás balbuceando
a todas horas.

Niño radiante
¿qué lenguaje adivino
en tu semblante?

(Mayo 1993)

UNA MIRADA EN EL ESPEJO, por Felisa Fernández Cabañas

UNA MIRADA EN EL ESPEJO

Hoy, al levantarme me miré en el espejo y ¡oh! La imagen que reflejaba no podía creer que fuera la mía —una cara aviejada, demacrada, arrugada, unos pelos alborotados...—. Parecía una bruja. No, no, ésa no era la que yo tenía en el archivo de mi memoria de las miradas que siempre me habían recreado en el espejo.
Alcé la vista y leí los dos posting (arrancados de un calendario en enero y en marzo del 99) que estaban pegados en el extremo de arriba:
“Me ocupo especialmente de tener un buen aspecto cada día, aunque sea para estar en casa. Me merezco ese esfuerzo”.
“Hay magia en el proceso de envejecimiento. Amo mis arrugas y mis canas, son signos de una vida bien vivida”.
Después de leerlos me pasé los dedos por el pelo, me lavé la cara y me volví a mirar. Y me encontré distinta, como si me hubieran quitado de un plumazo las arrugas, las canas, el rictus de vejez. Verdaderamente las cosas son con los ojos y con el ánimo con que las ves. Una vez más el refrán tiene razón:
“...todo se ve del color del cristal con que se mira”
.

(trabajo de casa)

viernes 23 de enero de 2009

Riiiinnng...!, por Olvido Argüello García


RING... RING... RING...!

Estaba profundamente dormida, soñando que me encontraba en la playa mirando el mar, cuando sonó el teléfono. Después del sobresalto, pensé en si lo descolgaba o no, aunque me molestaba mucho el sonido.
Empecé a darle vueltas a quién sería. Si se trataba de alguna alegría, bien, pero si era una tragedia... sería terrible tener que despertarse así, pues mi estado de ánimo no andaba muy animado.
—Lo mejor será que lo deje sonar hasta que pare.
Olvido

María Gloria nos envía una entrevista con Pablo Milanés desde el otro lado del Atlántico

Esta entrevista para mí es muy importante, porque Pablito siempre y a pesar de todo seguirá siendo cubano, porque Cuba es mucho más que la representación de los políticos, que por supuesto varía según las simpatías de cada cual, por eso le doy tanta importancia a sus opiniones, realmente esta larga etapa, que ya dura 50 años, no resiste más, es demasiado el deterioro físico y moral de nuestra querida Isla, espero que lo lean con el sentimiento de cubano y no con el sentimiento político. Un abrazo, María

[El cantautor cubano Pablo Milanés]

— — —
Es hora de siesta, pero Pablo Milanés (Bayamo, 1943) responde con brío desde Vigo. Está de nuevo en España, ahora a la espera de ser papá de gemelos (y ya tiene seis hijos) y calentando motores para una gira que arranca el 16 de febrero en Madrid. Responde resuelto, habla sin tapujos de Cuba, del momento histórico que se avecina. Y considera agotada la etapa de los hermanos Castro. "Este socialismo dio todo lo que iba a dar, estamos paralizados y tenemos que hacer reformas".

"La nostalgia es uno de los motores de mi obra"

¿Cómo lleva vivir sin La Habana?
Terrible, la verdad. Ya llevo un mes aquí y nunca me había separado más de veinte días de La Habana. En cuarenta años de oficio no recuerdo haber estado un mes fuera. Y me siento muy extraño, tengo mucha nostalgia, voy aquí a la playa de Samil, pero no es lo mismo que el malecón de La Habana.
¿Ha sido la nostalgia una fuente de alimentación para su canción?
Sí, esa nostalgia está perenne en mi obra y se manifiesta a veces de forma indirecta, pero siempre se manifiesta. Es una característica del isleño.
Ya lo cantó: "El tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos".
Y amo a esta isla, soy del Caribe esas características no se pueden obviar ni al hablar, ni al reír, ni al disfrutar; ni siquiera cuando sufres o eres pasional. Todo tiene que ver con lo isleño.
Hábleme de su isla, ¿cómo ha dejado Cuba?
Bastante mal. Después de tres ciclones, una crisis que no se acaba de solucionar y unos dirigentes que no hacen nada por sacar adelante el país nuevamente en medio de esta parálisis. Si a esto se agrega la crisis mundial, pues estamos bien arreglados.
¿No confía en que Raúl Castro dé un paso hacia delante?
Yo no confío ya en ningún dirigente cubano que tenga más de 75 años porque todos, en mi criterio, pasaron sus momentos de gloria, que fueron muchos, pero que ya están listos para ser retirados. Hay que pasar el testigo a las nuevas generaciones para que hagan otro socialismo, porque este socialismo ya se estancó. Ya dio todo lo que podía dar, momentos de gloria, cosas imperecederas que aún perviven en la memoria y en los hechos cotidianos del cubano, pero tenemos que hacer reformas en muchísimos frentes de la Revolución, porque nuestros dirigente ya no son capaces. Sus ideas revolucionarias de antaño se han vuelto reaccionarias y esa reacción no deja continuar, no deja avanzar a la nueva generación que viene implantando un nuevo socialismo, una nueva revolución que hay que hacer en Cuba.
Y a esos viejos revolucionarios, ¿la historia los absolverá?
Sí, creo que sí. Simplemente deben retirarse, pero no creo que haya que juzgarlos por nada. Hicieron lo que tenían que hacer en su tiempo. Simplemente, ahora no están haciendo lo que deben hacer.
¿Qué es lo más triste que contempla usted?
Es tal la situación que está viviendo el cubano que ya no puede vivir más de promesas. Las conquistas antiguas están ahí. Hay que ir hacia nuevas conquistas. Se logran con nuevos pensamientos y una dinámica nueva que [los dirigentes] no son capaces de ejercer . Estamos paralizados en todos los sentidos, hacemos planes para un futuro que nunca acaba de llegar.
Lo que causa resignación y desasosiego en las nuevas generaciones
No solamente el desasosiego. Los jóvenes cubanos se forman de un modo muy hermoso, pero luego tienen que emigrar para proyectar lo que estudian. Es muy triste porque ni siquiera un exilio político, sino un exilio económico por las pocas condiciones que hay en nuestro país. Que se divida la familia, que se cercene esa relación filial es absolutamente inadmisible en estos momentos.
Hace días, Wendy Guerra escribió sobre la caída de estereotipos; ya es políticamente correcto tener amigos gays, ya no hay represión brutal como en los primeros años de la Revolución
No es tan brutal, pero tampoco es tan abierta. Hace quince años deciqué la canción Pecado original a mi director artístico, que es gay. En esencia esa realidad no ha cambiado todavía. Hay que ir más allá, pasar de las palabras a los hechos. Todavía hay mucho prejuicio contra los homosexuales en Cuba.
También con el turismo sexual, en el que los españoles son campeones
Turismo sexual hay en todas partes del mundo. Cuba destacó por una imagen inmaculada ante los ojos del mundo y cuando empezó a ser un país normal, como todos, parecía que se caía el mundo. Prostitución hay en todas partes, y mucho más corrupta que la que existe en Cuba. Simplemente, la imagen de Cuba se ensució, entre comillas, ante la imagen que daban admiradores, entre comillas, de la Revolución.
Canción y Régimen
¿Qué influencia tiene esta trayectoria política en la poética cubana?
Puedo hablar por mí: en Regalo, mí último disco, manifiesto todo mi pensamiento actual sobre la situación cubana e internacional. No es que el artista deba expresarse siempre en estos términos, pero si sus canciones tienen un ápice de realismo y dignidad hay que retratar el momento en el que vive. Así como expresamos la gloria que vivimos en un momento, también debemos expresar lo que estamos sufriendo ahora. Pero hay que tener valor, en primer lugar, y hay que tener dignidad y entereza para poder afrontar la situación que atraviesa Cuba ahora. Mucha gente tiene miedo a hablar porque hay un sistema detrás de censura, de represión callada y oculta que no te permite hablar libremente y que hay que echar abajo ya, cuestionarlo de un modo radical. Son cosas que se han venido planteando anteriormente, inclusive por la dirigencia cubana, pero no se han llevado a cabo.
¿Es necesario un dictador para que haya canción de autor?
No, hombre, no. Eso es una barbaridad. Esa pregunta que usted me ha hecho es una barbaridad. No hacen falta dictadores en ningún lugar para nada.
Política aparte, Cuba sigue de moda. Ha vuelto el bolero...
En Cuba tenemos un defecto: olvidamos las expresiones que nos han antecedido. Y dos de ellas han sido el filin y la canción tradicional. En 1981 empecé a recuperar el bolero filin y en 1982 inicié la serie Años, que ya tiene seis discos. En aquel momento, esa música estaba completamente olvidada. No quiero decir que todo sea gracias a mí porque sería demasiado pretencioso, pero no hay duda de que fui el primero en tratar de reconquistar esos valores que se habían perdido y que estaban olvidados.
Tuvieron que ir un guitarrista norteamericano y un productor inglés a grabar Buena Vista Social Club. ¿Cómo le sentó?
Indudablemente muy mal, porque yo estaba haciendo pobremente, de manera muy artesanal, todo ese trabajo que anteriormente no había sido reconocido. De hecho, a día de hoy aún no ha sido reconocido.
Al menos, Buena Vista permitió una vejez cómoda a muchas leyendas
Sí, la vejez que siempre debieron haber tenido.
Que era imposible en Cuba
Fueron completamente olvidados.
¿Alberga esperanzas en la presidencia de Barck Obama?
Sí, cómo no. Soy un ciudadano negro y que Estados Unidos haya tenido una ley de derechos civiles conquistada en los años 60 y que, menos de 40 años después, ya tenga un negro presidente es tanto o más que lo que hemos logrado nosotros en Cuba, donde los negros aún no tienen ni poder real ni verdaderas oportunidades. Es una vergüenza que en Estados Unidos haya un presidente mestizo no hayan ejercido el poder en estos cincuenta años.
Medio siglo también tiene el bloqueo, muchas veces utilizado como mera excusa
El bloqueo tiene dos caras: realmente nos ha afectado durante 50 años, pero está la otra cara, el auto-bloqueo, que hemos utilizado como una emergencia para defendernos de nuestros errores en determinados momentos.
En una de sus últimas canciones...
Quisiera que me preguntaras por algo artístico, parezco un ministro en lugar de un cantante.
...En 'Suicidio' esboza a un creador que está en el ocaso
No es que esté en el ocaso, más bien está decepcionado por todo lo que ocurre a su alrededor.
¿Es una canción autobiográfica?
Sí, totalmente autobiográfica.
¿Y siente Pablo Milanés que le quedan pocas cosas por contar?
No, me quedan muchas por contar. Cuando canto cosas negativas parece que voy a morir, pero no, estoy vivo todavía.

HOMBRE SOLO, por Martín Félix

[Un grabado de Juan Carlos Mestre]

HOMBRE SOLO
Perdido entre la jungla
de la gente,
por angosta vereda
tenebrosa,
ardiendo en mil hogueras
va su mente,
su alma, desolada,
temblorosa.

Camina solitario entre
el gentío,
con su infinita soledad,
por compañía;
es su esposa la angustia
y la agonía,
es su dios su quimera
y su vacío.

Por el mundo ignorado,
se pierde en el océano
de la gente,
y más que un hombre
siente ser un bulto,
un objeto, un instrumento,
y a veces, tenue sombra
solamente.

Su vida nadie la percibe
o siente,
pues nadie en su vivir
repara;
es para el Mundo "gente"
solamente,
que es como no ser,
como ser "nada".

Buscando entre las olas
del gentío
una cálida mano, una mirada,
naufraga en el océano
de la gente,
y sólo encuentra soledad,
angustia, confusión...
(Un enjambre de garras
y de dientes.)

Por multitud de sombras
perseguido,
cual jauría de perros
iracundos,
ya por el tiempo malherido,
busca refugio, de su alma
en lo profundo:

El espacio es pequeño;
forcejea por hacerse un lugar,
un escondrijo,
y un olor nauseabundo
le persigue y acosa;
es olor a cadáver...
¡Es el hedor del mundo!
Mártín Félix

JORNADA MUY AGRADABLE (IMAGINADA), por Pablo Barrio García


[El escritor vallisoletano Miguel Delibes]


JORNADA MUY AGRADABLE
(IMAGINADA)

Aquella mañana fría salimos de caza con muy buen ánimo. La veda se había abierto aquel mismo día y estábamos ansiosos por tirar los primeros tiros. Entre la partida había personas a las que no conocía, pero fue grande mi sorpresa cuando, entre las mismas, reconocí a mi admirado escritor Don Miguel Delibes. Sabía que era un gran cazador, pero nunca sospeché que me lo pudiese encontrar precisamente aquella mañana.

Ni que decir tiene que procuré que me fuese presentado por alguno de mis conocidos, tras lo cual pude comprobar lo amable y campechana que puede ser una persona aun cuando sea famosa y cultivada. Y el señor Delibes me sorprendió gratamente en ese sentido. Incluso se permitió hacer bromas sobre su atuendo de cazador que, según dijo, estrenaba aquel día. Tuve la satisfacción de compartir el tiempo del almuerzo en su compañía, reafirmándome en la idea que de él me había hecho.

La verdad es que cazar, lo que se dice cazar, aquel día cacé muy poco, pero la jornada me resultó inolvidable al haber conocido personalmente y disfrutar de la compañía de un hombre de la talla y el talento de uno de mis escritores favoritos.

LA MIRADA SINCERA EN EL ESPEJO, por Pablo Barrio García


[Autorretrato en espejo esférico, de M. C. Escher. 1935]


LA MIRADA SINCERA EN EL ESPEJO

Me veo en el espejo y no me reconozco. No reconozco la figura que me devuelve aquel vidrio. He de decir que hacía mucho tiempo que no me veía en él, y mucho menos totalmente desnudo. Pero la realidad se impone. No queda apenas nada de aquel hombre que fui no hace tanto tiempo. Mi cabello está ya casi blanco. Mis ojos están más apagados y las bolsas con ojeras nunca las conocí tan marcadas. En el pecho aún se notan las cicatrices de mis operaciones quirúrgicas. Pero donde más noto la miseria del paso del tiempo es viendo mi sexo, más propio de un toro castrado convertido en buey, que el novillo bravo y después toro de mis (ahora lo sé), ya lejanos tiempos. Y mis piernas delgadas y escuálidas completando esta especie de esqueleto en que me estoy convirtiendo.

Pero tras la primera decepción, después de unos momentos llegó la reflexión. Y pensé en mis amigos que, para su desgracia, quedaron en el camino y no se pueden contemplar, como yo lo hago, en el espejo, aunque la imagen que veo no sea la más perfecta. En eso tengo suerte. Estoy vivo.

Y me animo a mí mismo diciéndome que el especto exterior puede ser o parecer decadente, pero que lo que realmente importa es cómo se sienta uno en su interior, y la capacidad que se tenga para asimilar precisamente ese deterioro que el tiempo, implacable, nos depara. He de manifestar sin jactancia, que yo me siento joven de espíritu, y con ánimos para seguir en este mundo, procurando el bien de mi prójimo y el mío propio, hasta que la parca me llame para engrosar sus ejércitos mortuorios. Hasta entonces mi grito de guerra será siempre: ¡VIVA LA VIDA!

CHUSKI, EL GATO REBELDE, por Toñy Bayón



Cuento
Chuski, el gato rebelde

¡Hola! Soy Chuski, un gato grande, muy chulo que vive en un pequeño pueblo perdido en la montaña. He sido un gato rebelde y muy conflictivo, pero ahora que ya soy un poco mayor me estoy haciendo mas formal.

Vivo en un corral en compañía de mi madre, una gata blanca muy bonita pero a la que he tratado muy mal, la he pegado, arañado y no la he dejado comer cuando los humanos nos traían la comida.

También compartimos espacio con un perro, elegante, fuerte y muy ladrador que defiende muy bien la casa.

Cuando yo era pequeño y ya quería separarme de mi madre y quería ser independiente enseguida venía a olerme, yo al principio le tenía miedo pero después pensé: Si me erizo y me enfrento a él, seguro que ya no se acerca a asustarme más; dicho y hecho. Pasaron varios días hasta que un día comprendí que lo que aquel perro grandote y de aspecto fiero quería era jugar conmigo. Ahora somos amigos, hasta dormimos la siesta juntos.

Pero no penséis que vivimos nosotros solos, no, vivimos con humanos, varios humanos, que nos tratan muy bien, yo con la que mejor me lo paso es con una humana pequeña, una niña como dicen ellos, que se llama Andrea.

Y es que Andrea además de jugar conmigo, me rasca la barriga, yo en agradecimiento, acaricio sus piernas con mi rabo.

Como véis una vida muy tranquila. Pero un buen día cuando todavía era pequeño y rebelde, aprendí a saltar bien, salirme del corral y marcharme a la calle.
Cuando la descubrí quedé asombrado. Yo no pensé que había tantas cosas y tantas casas fuera. Lo primero que descubrí fue muchos niños que corrían unos detrás de otros en unos artilugios que tenían ruedas y que llamaban bicicleta y que yo ya había visto a Andrea.

Así que, con mucho cuidado decidí ir a conocer mundo, por cierto…
¡Que grande era!
Había muchos árboles, largas calles, muchas casas y muchos perros que ladraban por todas partes.
De repente descubrí, dos gatos muy grandes, que andaban con gran porte.

Yo pensé: voy a hablar con ellos, para que me orienten por dónde debo ir, que no haya peligros.

Cual no seria mi sorpresa, cuando nada má que me descubren vienen a por mí, ¡vamos, a pegarme! Ya que según ellos estaba en su territorio.

Corrí todo lo que pude y lo que mis patas me dejaron. Corrí hasta la extenuación, porque aquellos dos no eran precisamente amigos.

Salté una tapia como pude y caí sobre algo que era blando, no sabía qué era pero allí me quedé, inmóvil sin hacer ruido, para que no me encontraran.
¡Yo que era tan valiente, que incluso me atrevía a pegar a mi madre, me había convertido de repente en un cobarde!

Cuando creí que ya había pasado el peligro, me moví y ví que había caído sobre un saco blandito y que servía de cama para alguien.

Enseguida lo adiviné, era de una hermosa gata que venía contoneándose y presumiendo de su prole de 3 gatos que regresaban a su casa después de un día de excursión.

Cuando me vieron, se asustaron, sobre todo, los gatitos, pero yo en seguida les tranquilicé y les conté lo que me había pasado.
Entonces la mamá gata me dijo: Quédate con nosotros, aquí en nuestra casa estás a salvo.
¡Esos matones no se atreven a venir aquí!
Además no saben llegar hasta ella.
Puedes quedarte con nosotros todo el tiempo que quieras.
Así lo hice, ¡porque Chuski el valiente no podía dar ni un paso!
Al día siguiente, cuando se hizo de día, me dijo un gatito:
Tenemos que ir a buscar el desayuno.
¿Dónde? Le contesté yo
Mira, vivimos con unos humanos que nos dan mucha comida.
Yo también vivo con humanos y a mí también me la dan.
¿Entonces porque te fuiste?

Me fui por conocer mundo, quería ver lo que había detrás de aquellas cuatro paredes. Pero ahora veo que, a pesar del susto, ha merecido la pena, porque os he conocido, y habéis sido muy buenos conmigo.
Pasaron los días y Chuski, aunque se encontraba muy bien entre sus amigos, se empezaba a acordar de su madre, de Andrea, de Marta, de sus juegos con ellas y lo bien que lo pasaba.

Seguro que se están acordando de mí y están pensando que me pasó algo.

Un día, le dijo su amiga la gata que iban a ir de excursión, hasta otra huerta, porque se pasaba muy bien saltando tapias y corriendo.
A mis hijos les gusta mucho y a ti, seguro que también.
Así que al día siguiente, cuando terminaron de desayunar, se fueron.

Llegaron a un lugar en el que desde lejos vieron cuatro gatos, yo me asusté y no quería continuar, pero mi amiga me dijo:
No tengas miedo, que son mi familia, son mis tíos y primos,
ven vamos a pasar a saludarlos.
Así fue. Una vez que estuvimos un rato con ellos, emprendimos nuestro camino.
Llegamos hasta el río después de pasar por innumerables senderos.
¡Qué bonito era!
Intentamos coger peces, cazar mariposas, correr detrás de los saltamontes, y detrás de algún que otro ratón.
Pero se estaba haciendo tarde y no habíamos comido nada, así que decidimos regresar.
Antes de llegar encontramos una bolsa de basura rota al lado de un contenedor.
Les dije: Voy a ver si encuentro algo para llevarme a la boca, que tengo mucha hambre.
No comas de eso, me dijo mi amiga.
Puede estar mala y te hará daño.
Era tanto el hambre que tenía que no le hice caso y comí.
Llegamos a nuestro destino y ¡ oh sorpresa!
Empecé a sentirme mal. Vomité, vomité, y vomité.
Cada vez estaba peor.

No tenía ganas de nada y pensé: yo qué hago, si sigo así me voy a morir. Después de tres días muy enfermo, decidí regresar a mi casa.
Pensé… No sé si me querrán ya, ¿pero… como mi madre sigue allí?

Me despedí de mis amigos y marché gateando como pude.
Cuando ya estaba llegando, me descubrió Andrea, que estaba jugando.
Marta, Marta. Que vino Chuski, no se perdió.
Ábrele la puerta y que entre.
Pero está enfermo, ¿no le ves?
Empecé a maullar, allí acudieron todos, hasta mi madre.
Me dieron de comer, pero ya no podía abrir la boca, hasta que Marta vino con un poco de leche y una medicina.
Como pude lo tome a pequeños sorbos.
Al rato comencé a sentirme mejor, cada poco me traían más leche, hasta que después de unos días me puse bien.
Ahora estoy completamente recuperado.
De vez en cuando salgo y voy a ver a mis amigos, pero siempre estoy en mi casa, no pego a mi madre, juego con ella.
Me he dado cuenta de que la había echado mucho de menos y que la quería mucho.

DIÁLOGO CON UN PASTOR, por Felisa Fernández Cabañas


DIÁLOGO CON UN PASTOR

Camino de noche por un campo solitario en un día muy frío. Solo se oye una música lejana muy suave, como si viniera de lo más alto. Me encuentro con un hombre sencillo, cubierto con un gabán y apoyado en un cayado. Quiero hablar con alguien porque hace rato que no veo a nadie en esta soledad.
-Oye, eres un pastor ¿Cómo sacas ese corderillo tan pequeño en esta noche tan fría?
-¿Es que no te has enterado que ahí cerca, en una choza, ha nacido un Niño que no tiene nada de nada? Nos lo contó un amigo que se llama Ángel y vamos todos a aliviarle el hambre y el frío llevándole de lo que tenemos.
-¿Tan pobres son sus padres?
-Quiá, si dicen que es un rey, pero que quiere pasar por las mismas necesidades que pasa un niño desvalido.
-Pues yo no tengo nada para llevarle.
-Anda ésta, si creo que lo que le gusta más es que des algo que no cuesta: Tu sonrisa, tu palabra amable, tu compañía, tu cariño a las personas con las que te encuentres en el camino. Si llevas eso te mirará con alegría cuando vayas a verle.
Bueno, pues ya te he dado mi conversación. Sigo a ver si me encuentro con otros que se me acerquen.

(De un ejercicio improvisado en clase)

EL ILUSO, por Toñy Bayón

[El escritor suizo Robert Walser durante uno de sus paseos]


(Diario. Fragmentos
)

Hoy es sábado, me he levantado más pronto de lo normal, he espabilado a hacer mis cosas porque he de irme al pueblo. Lo hago siempre con alegría y buen ánimo ya que me gusta ir, veo a mi familia y disfruto de la naturaleza.
Como de costumbre nada más terminar de comer, di mi paseo, esta vez sin compañía, sola, pero disfrutando, voy inmersa en mis pensamientos, relajando mi mente, analizando el campo que tan bien conozco.
Corre una brisa que trae el olor del otoño, de las hojas ya caducas que van dejando a los árboles desnudos para brotar con más fuerza en primavera.
Apenas se oye algún pájaro, de los que no emigran, pero oyéndoles nos damos cuenta que ahí todavía hay vida, porque sin duda en este tiempo, en el campo, hay un gran silencio.
Domingo, lunes y martes por circunstancias personales no he podido ponerme a escribir, hoy es miércoles y ha sido un día normal, dentro de lo normal que puede ser ésta.
Se ha pasado bastante rápido ya que toda la mañana la he pasado fuera de casa.
He ido a yoga, actividad gratificante donde las haya; al mismo tiempo que estupenda para el cuerpo no lo es menos para la mente.
He salido muy relajada y contenta ya que hemos aprendido a recitar un mantra que sirve para relajar nuestra mente y regenerar nuestras neuronas.
He completado la mañana tomando un café con mis amigas, cosa que siempre hacemos al salir de clase.
La tarde ha sido tranquila, menos la primera parte que tuve que ir al médico a hacer una revisión y eso no me gusta nada.

— — —
EL ILUSO

Qué gran iluso eres, ¿no comprendes que la redacción del Libro del Amor no es más que una falsa estrategia para hacernos creer que la felicidad se consigue fácilmente?
Sin embargo el gran logro de la felicidad se hace con pequeñas cosas, el día a día, está hecha de pequeños detalles. Todo ello unido a la libertad.
Ese sería sin lugar a dudas el gran campanazo de la felicidad.

CUENTO DE NAVIDAD, por Nely García



Cuento de Navidad

La ciudad, estaba adornada con luces y guirnaldas, pues la Navidad se anunciaba al pasar por algún comercio, se escuchaban villancicos. Florinda caminaba observándolo todo. Esa música tan pegadiza le traía recuerdos dolorosos. Eran muchas las Navidades vividas, y casi siempre eran iguales. La gente se afanaba por conseguir imposibles, algunos soñaban con la lotería, otros pensaban que en el año nuevo todo sería mejor y los menos querían simplemente pasarlo bien. ¿Cuánta gente querida ya no estaba? Eran muchos entre amigos y familiares que faltaban. Este recuerdo la sumió en la tristeza. La música continuaba con estribillos: “la noche buena se viene, la noche buena se va, y nosotros nos iremos y no volveremos mas”. Esto mismo lo había cantado ella de joven, pero ahora tenía otro significado.
Cargada de nostalgia y abatida regresó a casa, se sentó en un sillón y se quedó dormida. Un niño en un jardín precioso cuidaba sus flores, se le veía feliz, algunas veces al cuidar una rosa se lastimaba, con sus espinas, y el niño lloraba, pero se reponía pronto y en su carita se adivinaba la tranquilidad. Se volvió hacia Florinda y le dijo:
—Me estas mirando, yo también te observaba cuando caminabas por las calles.
Ella le preguntó:
—¿Qué estas haciendo?
—Estoy cuidando mi jardín, él es mi vida incluido mi cuerpo, y las flores son todo lo que me rodea. A veces al cuidar alguna planta sin querer me lastimo. O al caminar por el suelo tan desigual me caigo y puede que llore, pero eso no tiene mucha importancia, pues la satisfacción que siento anula todo lo demás, y mi sentimiento irradia a todo el entorno. Yo siento su gratitud, y me recompensa. Ya sabes como vive la mayoría de la gente, siempre deseando algo nuevo, siempre corriendo hacia la felicidad sin conseguirlo. Absortos en esa persecución, se olvidan de vivir su vida, que es su cuerpo y su alrededor, o sea su jardín. Ya te habrás dado cuenta de lo efímero de la existencia, pues muchos conocidos tuyos ya no están. Debes aprender a cuidarte, y aceptar las cosas como son. Vivimos en un mundo que es dual, y se compone de contrarios que se complementan entre sí: Sabes que estás en la luz, porque hay oscuridad, si un día ríes otro llorarás, por lo tanto todo tiene la misma importancia. La clave esta en comprenderlo y aceptarlo. Cuando lo hagas sentirás un amor hacia tu vida, y cuidarás tus flores como yo. Recuerda: vive siempre el momento, pues el pasado solo es una referencia, y el futuro no existe.
Florinda se despertó con un sentimiento nuevo, tenía ganas de vivir, y pensó: Ese niño me ha dado el mejor regalo. Me ha hecho sentir la brevedad de todo, y no puedo desperdiciar nada.
Con alegría se puso a preparar la nueva Navidad. Con la convicción de que a partir de ese momento, cada amanecer será una sorpresa.
Mientras tuviera fuerza cuidaría su jardín.
Nely García


viernes 12 de diciembre de 2008

PESAR, por Fely Barrio


PESAR

A la sombra de un dios que me ha olvidado,
huérfana vive mi alma en desvarío,
infinidad de amar torrente desbordado.
Mi sentir errante navega por un río
en hégira continua preñada de quebranto.
Un alud frío removió mi universo
grávido de tristeza, encadenando llanto
en mares de locura con oleaje inverso.
Luna llena alumbrando desconsuelo,
desiertos que se alargan como mundos,
agua salobre que se abraza al cielo
envuelta en el silencio más profundo.
Tu aliento transita por mi lado,
en el hielo brotó la primavera.
Sabor de besos mil veces añorados,
claridad en mis mares sin riberas.

Fely Barrio

ILUSIÓN ROTA, por Fely Barrio



ILUSIÓN ROTA

La luna redonda alumbraba la senda dibujando fantasmas.
La luna me fascinaba, los altos árboles impedían verla y la miraba embelesada reflejada en un charco helado. Tenía una muñeca, yo nunca había tenido una muñeca, la luna me invitaba a cogerla.
—Coge la muñeca, rompe el hielo, es fácil— decía con una sonrisa.
Deseaba la muñeca pero no podía moverme. La luna seguía ofreciéndomela.
Rompí el hielo, el agua estaba sucia, no había muñeca y no veía la luna. Rompí a llorar desconsolada. Subí a la cama y traté de seguir durmiendo.

Fely Barrio